Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística arrojan una contradicción en el desempleo: cerca de la mitad de las personas que cobran una prestación no son parados. La Encuesta de Población Activa, una de las principales herramientas para medir el mercado laboral, estima que solo el 53,1% de las personas que ingresaron una prestación o subsidio por desempleo se encontraban en el paro. El 46,9% restante estaban inactivas (ni trabajan ni buscan activamente empleo) o estaban incluso ocupadas.Estas cifras no implican que haya un fraude masivo en las prestaciones por desempleo. Como su propio nombre indica, la EPA es un sondeo que pregunta a las familias de manera trimestral su situación laboral. Las personas pueden responder que efectivamente están cobrando una prestación por desempleo, aunque en realidad sea una ayuda pública de otra naturaleza.
La efectividad del estudio del INE reside en su comparación internacional y en la capacidad de servir de "contrapeso" estadístico con los datos administrativos recogidos por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), encargado de pagar efectivamente las prestaciones de desempleo, entre otras funciones. Aunque utilizan, por su naturaleza, metodologías diferentes, tanto la EPA como el SEPE mantienen tendencias paralelas en sus datos que, hasta ahora, habían permitido detectar equivalencias.










