El Gremio de Restauración ha denunciado ante el Ayuntamiento por intrusismo e incumplimiento normativo a 30 supermercados de Barcelona que permiten comer en sus instalaciones. Se trata de establecimientos, todos de la cadena de Mercadona, conocidos como 'mercaurantes' y en los que se pueden consumir platos precocinados en las mismas tiendas en los que se han comprado y que cuentan con microondas, mesas y sillas.
“Eso contraviene la ordenanza municipal de comercio alimentario que prohíbe expresamente que la zona entre las puertas de acceso y las cajas de cobro se use para ningún tipo de actividad comercial o de servicios”, ha afirmado el director del Gremio, Roger Pallarols, quien se ha referido a estos locales como “restaurantes low cost”.
Desde el Gremio aseguran que la denuncia “activa los mecanismos legales” para que estos establecimientos “desaparezcan” de Barcelona. “Las normas se deben de cumplir y los límites se han de respetar”, apuntan.
Pallarols ha asegurado, igualmente, que hay diversas voces del sector de la restauración que han criticado la aparición de estos locales y han afeado a la administración que tenga “buenas palabras para la restauración de proximidad, mientras se permite que tenga que competir con los gigantes de la distribución”.






