Las asociaciones vecinales de los barrios más afectados señalan que los locales incumplen la normativa que les prohíbe vender alcohol más allá de las 22 horas

Productos de higiene y limpieza, chuches, baterías portátiles y cargadores, diversas bebidas y hasta herramientas. Y alcohol, mucho alcohol. De hecho, por la noche, solo les compran alcohol. Eso es lo que ofrecen algunas de las tiendas de alimentación abiertas 24 horas al día que, cada vez con mayor frecuencia, proliferan en el centro de Madrid y barrios periféricos como Vallecas. Las asociaciones vecinales denuncian que son negocios orientados al turista que se han convertido en focos de ruido y suciedad para los habitantes del barrio y comparan el fenómeno con la proliferación de las casas de apuestas en las zonas más humildes de la capital.

El barrio de Universidad, en el que se encuentra la popular zona de Malasaña, se lleva la palma. Si en 2023 existían en la zona nueve comercios de este tipo, el último censo triplica la cifra a 28. Por eso, sobre todo las noches de fin de semana, las molestias son patentes en la plaza del Dos de Mayo y sus calles adyacentes. Carteles completamente en inglés dan cuenta de qué son y a quién se orientan estos negocios, que siempre aparecen con imágenes de bebidas alcohólicas en sus escaparates y en los que también se vende tabaco de forma ilegal, tal y como ha podido comprobar El PAÍS.