Los vecinos del barrio de San Diego se quejan de la proliferación de las tiendas de alimentación 24 horas enfocadas en vender bebidas alcohólicas, de los problemas de convivencia y de la pérdida del tejido comercial que generan

Cada vez que un comercio histórico cierra en el barrio de San Diego, en Vallecas, los vecinos se preguntan qué nuevo tipo de negocio abrirá en su lugar. Las preocupaciones que antes creían que eran de gente del centro, desde hace algunos años han comenzado a llegar a esta localidad del extrarradio en forma de pisos turísticos, establecim...

ientos de venta de burritos y cadenas de gimnasios. Pero lo que nunca se imaginaron los vecinos es que la gentrificación se traduciría también en una proliferación de tiendas que venden alcohol las 24 horas y ahora al menos 20 negocios de toda la vida han cerrado en los dos últimos años para dar paso a una licorería.

San Diego puede ser a la vez uno de los barrios más pobres de la capital y el segundo que más pisos turísticos concentra fuera de la M-30, con 262, según la web InsideAirbnb. Está ligeramente por detrás de otro más allá de la almendra central, Puerta del Ángel (274), y muy por encima de Ventas (227). La saturación y la subida de los precios en el centro de la ciudad hacen ahora que el mercado mire hacia la periferia como a un diamante en bruto, donde lo más importante no es la reputación, sino su conexión con el resto de la ciudad. Aunque el metro solo llega a Vallecas con la Línea 1, desde cualquiera de las estaciones que se encuentran a lo largo de la avenida de La Albufera se tarda unos 20 minutos en llegar a Sol.