Tres historiadoras han sacado a la luz, en el Archivo Central del Ministerio de Trabajo, la documentación necesaria para entender cómo se ocultó la violencia del Patronato de Protección a la Mujer. Su libro, Inmaculada. La muerte que precipitó el final del Patronato, muestra las maniobras burocráticas con las que el Estado intentó tapar su propio pasado.
El 5 de agosto de 2025, Esther López Barceló lanzó un mensaje en un grupo de WhatsApp de historiadores y archiveros: no llegaban a tiempo con Inmaculada y se habían topado con un callejón sin salida. Junto a Marta García Carbonell y María Palau Galdón, buscaba documentación sobre la muerte de Inmaculada Valderrama en el reformatorio de San Fernando de Henares en Madrid.








