Para que un trabajador pueda cobrar el paro el despido debe haberse producido por causas ajenas a su voluntad. Ahora bien, puede ocurrir que dentro de la misma empresa el contrato pase de ser a jornada completa a parcial por causas organizativas o productivas, entre otras razones.En este caso, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) prevé que si finaliza el contrato a tiempo completo que tiene un trabajador con su compañía y ésta le hace firmar uno nuevo pero a jornada parcial podrá recibir una prestación por desempleo parcial acorde a la reducción de jornada que haya enfrentado.

Al tratarse de dos contratos distintos, el empleado afectado tiene derecho a cobrar el paro correspondiente al porcentaje de jornada que no trabaje. De esta forma, si ahora está al 60% de la jornada, podrá cobrar el 40% del paro que haya generado con el contrato anterior que, recordemos, terminó siendo de jornada completa en la misma empresa.

Cuando la misma empresa le hace firmar un nuevo contrato a jornada parcial, se entiende que el trabajador se encuentra en situación legal de desempleo involuntario al terminar el primer contrato. Ante este escenario, el SEPE le permite compatibilizar la prestación con un empleo a tiempo parcial.