La idea muy extendida de que el alcohol se evapora cuando se utiliza para cocinar, es otra de las múltiples leyendas, que hemos heredado y como la mayoría, tiene algunos matices que deberías conocer. Varios estudios demuestran que, pese a la creencia general, el alcohol no se evapora cuando utilizamos para cocinar algún tipo de bebida como coñac, brandy, Jerez, cerveza, vino blanco…
El alcohol o etanol contenido en las bebidas puede evaporarse por efecto del calor a medida que pasa el tiempo de cocción, sin embargo, un estudio demostró que muy frecuentemente las comidas conservan alcohol en su interior.
Recetas que habitualmente visitáis en el blog como las almejas al vino blanco, el tradicional rabo estofado al vino tinto, los solomillos al whisky o incluso algún postre como las peras al vino o la tarta de galletas para adultos (con un buen chorrito de coñac), son ejemplos de platos con algo de alcohol.
¿Qué factores influyen en la evaporación del alcohol?
Existen varios factores que inciden en el grado de evaporación del etanol, la cantidad de alcohol que se añada a la receta, la temperatura del cocinado, la cocción y el tiempo de reposo, (la evaporación de alcohol puede producirse incluso en refrigeración), sin embargo son dos los principales, el tiempo y la forma de calor que reciban:















