El impago de las cuotas o de las derramas es una de las mayores causas de conflicto en las comunidades de propietarios. ¿Qué hacer cuando un vecino deja de cumplir con sus obligaciones económicas? Existen protocolos legales claros y herramientas que el resto de los propietarios pueden utilizar para recuperar ese dinero.
“Lo primero es intentar hablar con el propietario y comprobar si el impago es por un descuido”, recomienda Teresa Suárez Agrasar, administradora de fincas colegiada y presidenta del Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia, que asegura que en estos casos no suele haber problema y se soluciona con rapidez.
El conflicto real, según Suárez, aparece con el “moroso habitual” o aquel que decide no pagar por no estar de acuerdo con lo aprobado por mayoría. En estos casos, la comunidad debe formalizar la reclamación: “La comunidad tiene que aprobar en junta la liquidación de las cuotas pendientes y reflejarlo en acta, facultando al presidente o administrador, para reclamar por las vías que contempla el derecho”.
Una vez aprobada la liquidación, la herramienta legal más eficaz es el procedimiento monitorio, que, apunta la administradora de fincas, “permite reclamar cuotas impagadas de forma relativamente rápida”, o dependiendo de la cuantía, también puede derivar en un juicio verbal.












