Montse (64 a�os) compr� su piso con fecha de caducidad. Un apartamento de cuatro habitaciones en el n�mero 410 de la calle Mallorca (Barcelona). El motivo es la terminaci�n de un templo que lleva 144 a�os en construcci�n: la Sagrada Familia. La obra de Antoni Gaud� afronta su �ltima etapa con una crisis que comparte con el resto de barceloneses: la vivienda. Porque hasta donde deber�a llegar la escalinata final del P�rtico de la Gloria se alzan varios bloques de pisos, locales comerciales y parkings.Esta es una contienda que dura d�cadas y que hoy es una discusi�n a dos voces. En un lado, la Fundaci�n de la Junta Constructora de la Sagrada Familia a cargo de la terminaci�n de la bas�lica "en su totalidad, y eso incluye la fachada de la Gloria y la escalinata, tal y como el arquitecto las concibi�". En el otro, el Ayuntamiento de Barcelona, responsable de preservar el bienestar vecinal... despu�s de propiciar un caos urban�stico.En tercer plano, pero no menos importantes, los vecinos. Despu�s de a�os en vilo (no son agente directo en las negociaciones ) aguardan a conocer la resoluci�n final: a cu�ntas viviendas afectar� una expropiaci�n que se da por segura, y en especial, el justiprecio que pondr� valor a su inmueble, enmarcado en un complejo relato urban�stico, legal y art�stico.Montse posa enla azotea del n�mero 410 de Carrer Mallorca, uno de los edificios amenazadosGorka Loinaz / Araba PressEl pleitoSeg�n los planos que expone la Junta, Gaud� concibi� el acceso a la Sagrada Familia con una gran escalinata. A trav�s de una especie de puente, conectar�a el solar original (donde se ubica ahora la bas�lica) con los espacios entre las manzanas de edificios entre la calle Mallorca y la calle Arag�. La fachada sigue a�n sin planificaci�n y a cargo del ganador de un concurso entre artistas. Mientras, hay que encontrar una soluci�n al conflicto vecinal presente.Desde la Junta insisten: "seguimos con el di�logo y estamos seguros de que se llegar� a una soluci�n �ptima para todos", en una respuesta que se repite a�os tras a�o. El pasado septiembre dio alas a nuevas teor�as sobre una pronta soluci�n cuando en el balance de resultados de la Fundaci�n el presidente de la Junta, Esteve Camps, declar� que estaba "muy cerca de un acuerdo". Ante todo, "el puente [la escalinata] es indiscutible, es el proyecto de Gaud�. Somos herederos y tenemos que negociar con el Ayuntamiento, no con vecinos. Es un tema de urbanismo".Porque para acometer el tramo final de las obras ser�a necesaria una modificaci�n del Plan General Metropolitano de Ordenaci�n Urbana (PGM-76)... que debe ejecutar el propio Ayuntamiento. El organismo municipal asegura que busca una soluci�n a la crisis que resultar�a de demoler todos los edificios afectados y donde prima la protecci�n a los vecinos, sean desplazados en la misma zona o cerca de las viviendas. Que fueron legalmente construidas, como recalcan los vecinos.Para entender la situaci�n hay que echar la vista (muy) atr�s. Los primeros planos de la bas�lica que han sobrevivido y que custodia el Archivo Municipal de Barcelona est�n firmados en 1885, situando el acceso dentro de la superficie del templo. No obstante, los dibujos de Gaud� de 1908 y 1916 muestran la intenci�n de ocupar parte del espacio frente a �l, atravesando la primera isla de la calle Mallorca. Cabe destacar que a la par que la Sagrada Familia crec�a en dimensiones, tambi�n lo hac�a una ciudad en su apogeo urban�stico: la zona de L'Eixample (el ensanche), donde se sit�a el templo, se construy� entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, con la intervenci�n de muchos proyectos urban�sticos en su dise�o.Planos donde se proyecta la escalinata de la Sagrada Familia, firmados por Antoni Gaud� en 1916.Archivo Municipal de BarcelonaMontse, como propietaria, tiene acceso a la documentaci�n notarial de su piso: fue constituido y aprobado por N��ez y Navarro, hist�rica compa��a constructora de Barcelona y responsable de muchos otros edificios de la capital, en octubre de 1972. La fecha de sus escrituras fue el 14 de diciembre de 1976 y el Plan General Metropolitano (PGM) se hab�a aprobado en julio de ese a�o, explica. A ella, su anterior due�a s� le advirti� de que la vivienda estaba amenazada cuando la compr� en 2022. Pero la cuesti�n sobre si hubo aviso o no a los propietarios originales es otra eterna disputa, y la respuesta var�a seg�n el vecino interpelado.El hecho tangible es que se concedi� la licencias de obras de los edificios malditos durante una especie de limbo legal en el periodo transcurrido entre 1974 -a�o de las concesiones para la construcci�n y a pesar de la oposici�n de la Junta, con insuficiente capital como para adquirir los terrenos colindantes donde ahora quiere expandirse-, y 1976, a�o de aprobaci�n del PGM. Lo aclara el propio Ayuntamiento: "Respecto a las circunstancias que llevaron a esta situaci�n: el PGM-76 ya reservaba este espacio para un acceso di�fano a la Sagrada Familia, calific�ndolo de zona verde".La dificultad de acabar las obras de la Sagrada Familia -llegaron a tacharse de imposibles- dio pie a la urbanizaci�n de sus alrededores. Pero a la par, "la Sagrada Familia oper� bajo una especie de silencio administrativo, construyendo sin una licencia de obras formal que no se regulariz� hasta el verano de 2019" (133 a�os despu�s del inicio de las obras), seg�n recoge el medio local Betev�. Es cierto que el PGM-76 todav�a mantiene as� la reserva de suelo, adem�s de extender las zonas verdes a otras ya edificadas, lo cual deja abierta la posibilidad de que sean, en un futuro, expropiadas. Y todo se debe a que, en sus inicios, el proyecto de la SAgrada Familia depend�a de donativos y no contaba con suficiente capital como para adquirir los terrenos colindantes donde ahora quiere expandirse.Interior de la manzana entre Calle Mallorca y Calle ValenciaGorka Loinaz / Araba PressEl Ayuntamiento asume la responsabilidad de este caos urban�stico. Fuentes consultadas del consistorio afirman que "se sab�a sobre plano que iba a estar afectado" el edificio de N��ez y Navarro, y adelantan que la soluci�n no llegar� tampoco este junio (los vecinos esperaban que la visita papal fuera excusa para los avances). "Este acuerdo requiere tiempo y mucha paciencia", alegan. Desde Jordi Hereu (2006-2011) a Jaume Collboni (desde 2023), los �ltimos alcaldes de Barcelona han heredado la tarea de acabar con esta "situaci�n de provisionalidad" vecinal. Tarea nada f�cil a la hora de mantener el discurso de protecci�n a la vivienda (dret a l'habitatge) de los afectados, y menos en la capital de los altos precios de la inmobiliarios. Y a la par, negociar con su motor de ingresos en la capital: el turismo.La resoluci�n deber� llegar antes del a�o 2034, que es el l�mite propuesto por la Junta para acabar el templo. Y la teor�a apunta a que el coste lo asumir� la misma como beneficiaria de una expropiaci�n con fines privados. El templo cuenta con una facturaci�n anual de 134,5 millones de euros, y un fondo de acci�n social de 3,5 millones de euros que prev� alimentar con cinco millones m�s anuales.Queda la inc�gnita del n�mero de afectados. En 2019 se hicieron tres propuestas urban�sticas, cada una con un nivel de afectaci�n y un desarrollo de la escalinata distinto. Pero ahora no hay pistas sobre esto �ltimo, ni sobre la forma que tendr� la compensaci�n a los vecinos.El barrioEl debate lleva tiempo afianzado en los portales de los bloques afectados y su alrededor. Tambi�n en bares y restaurantes. En el Pasaje Font, que atraviesa la primera manzana afectada, hay alguna fachada m�s renovada, propiedad de empresas de alquileres tur�sticos, pero el resto se mantienen con un aspecto deteriorado. Alegan vecinos de los bloques de N��ez y Navarro que el mantenimiento de los edificios hace a�os que no se realiza a la espera de un derribo. Los m�s esc�pticos han hecho vida rutinaria, pese al rumor constante de una pr�xima demolici�n que no acaba de llegar.Una vecina relata a EL MUNDO que compr� su piso cinco a�os despu�s de su construcci�n (sin avisos sobre el derrumbe) y sus �ltimas obras de remodelaci�n interior se han enfrentado a los m�s agoreros, que las tachaban de innecesarias. �Tengo que vivir en condiciones�, se resigna.La paciencia de los vecinos de las obras interminables de la Sagrada Familia est� al l�mite. "En estos d�as no es f�cil vivir aqu� y la gente est� muy enfadada", dice Montse. Con m�s molestias a ra�z de la visita papal, con la explosi�n del turismo queda poco del antiguo barrio barcelon�s.Fernando D�az Lastra, presidente de la comunidad de vecinos de los edificios 410-414 de Calle Mallorca, insiste: "No me van a echar de mi casa, pagada con mis propios impuestos. Esto lo tiene que costear la Sagrada Familia que adem�s es una obra privada". �l es uno de los seis miembros de la Plataforma de Afectats pel Temple. Su presidente y abogado, Salvador Barroso, es otro vecino del Pasaje Font. Se abraza a la Constituci�n para exigir explicaciones acerca de una expropiaci�n con fines privados, e insiste en que no hay ning�n registro oficial donde aparezca que su vivienda deba ser derribada. "El Ayuntamiento se est� dejando arrastrar por los intereses crematorios de la Junta", critica.De acuerdo con las �ltimas informaciones, no ser�n dos manzanas completas las afectadas, explica Gabriel Mercadal (Associaci� de Ve�ns i Ve�nes de la Sagrada Familia, la m�s numerosa). Las �ltimas propuestas reduc�an el impacto de un millar de viviendas a alrededor de 174, "y contemplaban el realojo de los vecinos a pocos metros de distancia", explica. La ubicaci�n podr�a estar en el solar del n�mero 424 de la calle Mallorca, que fue adquirido por la Junta para la gesti�n de obras, y alzar un edificio en el que puedan alojarse los vecinos desplazados. Al menos, esta es la teor�a en la que conf�a Mercadal, que agrega que las casas construidas en la d�cada de 1980 descuentan la presencia de una escalinata de 60 metros de anchura, desde la fachada de la Gloria hasta la calle Arag�.Este plan para la transformaci�n de uso desde la calle Mallorca hasta la Calle Arag� "con una dimensi�n aproximada de 60 metros de ancho, que supone una afectaci�n de m�s del 50% de dos manzanas del ensanche absolutamente consolidadas, que llevan m�s de 40 a�os en un r�gimen transitorio" se mereci� en 2019 el an�lisis de distintos arquitectos urbanistas (AAUC) y defensores del patrimonio art�stico (AADIPA). Entre otras cuestiones, subrayaron el car�cter posterior de las intenciones de la Sagrada Familia con la escalinata, que no fueron acometidas por Gaud� (1926) y s� por arquitectos posteriores, pero que no est�n totalmente especificadas. Y recalcaron la gravedad de dejar un patrimonio cultural y art�stico sin finalizar.Esta terminaci�n de la bas�lica, con la escalinata, conllevar� un proceso de entre diez y doce a�os (por los permisos, planes de construcci�n, obras...). Pero primero se han de resolver las negociaciones. La Junta cuenta con que los propietarios recurrir�n la expropiaci�n (ya han presentado dos recursos anteriormente). Pero muchos son due�os de edades avanzadas, y habr� quien acepte de buenas maneras las llaves de una nueva vivienda en una zona donde el precio por metro cuadrado se sit�a en torno a los 6.000 euros en Calle Valencia y en torno a los 10.000 euros en Calle Cerde�a, seg�n los datos de pisos.com. Cabe destacar que esta oferta de compraventa es muy reducida, y la disparidad amplia en unos inmuebles con una segura y gran revalorizaci�n futura. En el presente, solo el alquiler por metro cuadrado alcanza los 24,23 euros, seg�n Fotocasa.En el caso de Mercadal, su familia es propietaria de un piso en Pasaje Font: "S� que caer� y que me van a pagar una indemnizaci�n, que espero que sea correcta. Y ya me conformo". Se ampara en el desenlace de otros casos de expropiaci�n en la Ciudad Condal, donde ante derribos similares se realoj� a los residentes dando prioridad a los m�s antiguos e indemnizaciones ajustadas a quienes perdieron una propiedad. Mercadal asegura que hay una "soluci�n equilibrada" a punto de llegar, con un consenso no completo, pero s� "generalizado".En cuanto a los potenciales afectados, en 2022 llegaron a estimarse 3.000 viviendas amenazadas, 1.000 propietarios y 50 comercios. Hoy el Ayuntamiento estima 440 viviendas con unos 800 habitantes. Estas cifras del Consistorio parecen escasas para ambas manzanas, pero Montse y otros vecinos ponen en duda su representatividad por la existencia de pisos para alquiler residencial y tur�stico.En el caso de Montse, no est� preocupada por su futuro realojo. Su vivienda es el proyecto de su hijo Adri� para crear un espacio de acogida a j�venes internacionales que ser� regentado por la Fundaci� Vall d'Ebron. Sea ella la propietaria o no, lo tiene claro: una vivienda es una vivienda. Lo �nico que lamenta es que esta sea la b�squeda de una soluci�n "para los vecinos, pero sin los vecinos".