Los vecinos de esta finca de Sant Antoni alertan de que sus pisos han sido comprados por una firma inversora de “vivienda no permanente”
El goteo no cesa y este martes Barcelona conoció un nuevo edificio de inquilinos amenazados con ser expulsados de sus pisos:
m="">como en su día la Casa Orsola, los vecinos del número 83 de la calle de Sepúlveda, en el barrio de Sant Antoni (Eixample), se presentaron como “bloque en lucha”. De la mano del Sindicato Socialista de Vivienda del distrito, explicaron que, en junio pasado, los herederos de la propiedad de la finca la vendieron a una empresa y algunos vecinos han comenzado a recibir comunicaciones avisando de que no se les renovarán los contratos a medida que acaben. La nueva propiedad es Vandor, “una firma de inversión, promoción y gestión inmobiliaria con sede en Barcelona, centrada en el segmento de vivienda no permanente”, según figura en su página de internet.
Como otros tantos en el Eixample y en otros barrios de la ciudad, como Gràcia o Poble-sec, se trata de un edificio donde viven vecinos desde que nacieron, familias con hijos menores, y algunas monoparentales. De los 28 pisos de la finca, ya hay nueve vacíos. El resto, vive con la espada de Damocles ante el fin de sus contratos. Los que terminarán más pronto son uno en diciembre y otro a comienzos de 2026. Erika, una de las vecinas, reportó en rueda de prensa que en la finca hay personas en situación de vulnerabilidad y relató: “Poco a poco han ido marchándose vecinos, que querían evitar el conflicto, o porque pensaban que no tenían nada que hacer ante esta situación”. En el caso del nuevo edificio que sus vecinos han dado a conocer, las viviendas vacías todavía no están en obras y permanecen cerradas.






