El Síndic de la ciudad ha mediado en una situación en la que 14 personas vulnerables han aceptado el realojo
El Ayuntamiento de Barcelona realojará a vecinos que ocupan fincas municipales afectadas por el plan urbanístico del barrio de Vallcarca en la Casa Orsola, símbolo de la lucha de los alquileres que, en una solución inédita, fue comprada por el consistorio y la Fundación Habitat 3 para evitar la expulsión de sus vecinos. En el realojo ha sido clave la mediación del Síndic de les Persones (el defensor del pueblo municipal), David Bondia, que en su día también propició la solución en el desenlace de Casa Orsola.
La intervención del Síndic en el conflicto de Vallcarca, donde 30 personas que ocupan ilegalmente tres edificios municipales deben abandonarlas, comenzó hace seis meses, cuando recibió el encargo del Ayuntamiento. Lo ha explicado Bondia este martes, detallando que se trataba de los habitantes que ocupan la nave industrial ubicada en el número 3 de la calle de Farigola, y los edificios de los números 83 y 87bis de la avenida de Vallcarca.
Si la actuación de Bondia en Casa Orsola fue a iniciativa propia, ahora en Vallcarca recibió un encargo explícito del Ayuntamiento. “Se trataba de evaluar las situaciones y, en concreto, de las personas en situación de vulnerabilidad económica, social o de familias con menores”. De los 30 afectados, 28 tenían derecho a realojo en viviendas de inclusión (las otras dos eran personas que no están en situación de vulnerabilidad).






