Cinco vecinas ven la tregua de la inversora NAD como una victoria del movimiento por la vivienda y creen que echar a vecinos “ya no es tolerable”
Rosario, Gemma, Marga y Melanie. Inquilinas de Barcelona afectadas por empresas del negocio inmobiliario. Hace un mes las cuatro quedaron para participar en la protesta contra el primer intento de desahucio de Txema, el vecino de Gràcia a quien el fondo de inversión New Amsterdam Developers (NAD) quiere echar de su casa. Ahora, tras la movilización popular, el rechazo del Ayuntamiento y la Generalitat, la mediación del Síndic de Greuges, que ha conseguido una tregua de tres meses, están convencidas de que el aplazamiento marca un antes y un después. Creen que los inquilinos han convertido Barcelona “en la capital de la lucha contra los colivings y la especulación”, y que que “se acabó...
la impunidad” con la que hasta ahora han actuado fondos que compran edificios, los vacían de vecinos y sustituyen los alquileres residenciales en alquiler de habitaciones o temporada.
Las cuatro mujeres se conocieron en plenarios del distrito del Eixample donde acudían para exponer sus dramas. Tienen en común que son vecinas de edificios de propiedad vertical que han sido comprados por fondos o empresas que sustituyen a los inquilinos por clientes de temporada o alquiler de habitaciones. Todas tienen alguna singularidad. Rosario Castelló es la última vecina que queda en un edificio de colivings de la calle de Entença propiedad de Vandor. La compra del edificio donde vive Gemma Tramullas fue liderada por una sociedad que se repartió los pisos con otras tres empresas. El mismo día que la sociedad compró el piso de Gemma ya lo revendió a otro inversor. Marga Aguilar vive en la Casa Papallona, catalogada por su mosaico modernista: la finca la compró NAD, su contrato acabó, la quieren echar por finalización de contrato y tiene fecha de desahucio para mayo. Melanie Andrada vive en la calle de Tarragona, en el edificio de viviendas de alquiler donde la propiedad, la familia Gallardo, tramitó y logró 120 licencias de piso turístico.






