Felipe Alcaraz se declara en estos tiempos "perplejo". "Pero una perplejidad que no me deja inmovilizado", añade. "Lo malo —prosigue— es una frase que oí el otro día a una mujer en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) en el Barrio Alto. Le preguntaron: ¿Qué? ¿Cómo te va la vida? Y ella respondió: Aquí en la putada de seguir viva. Tenemos que seguir luchando, si no, habrán ganado los que quieren que nos muramos cuanto antes".PublicidadBarrio Alto (Final de viaje) (Editorial Atrapasueños) es el título justamente del último poemario de Alcaraz (Granada, 1943), histórico dirigente comunista, exsecretario general del Partido Comunista de Andalucía (PCA), exdiputado en el Congreso de los Diputados, expresidente ejecutivo del Partido Comunista de España (PCE) y exportavoz federal de Izquierda Unida."Sanlúcar de Barrameda, junto a Linares, son de los pueblos de mediana población con más pobreza y paro de Europa. Pero allí es distinto [se vive] de una forma especial, hay un terremoto lento, un thriller inminente de la gente, una lucha, una resistencia frente al Estado, que lo que quiere es que la gente se muera cuanto antes para evitar gastos. Y la gente se defiende", reflexiona.Para Alcaraz, la poesía también es una herramienta de lucha política. "Las banderas de los pobres —afirma— son la ropa tendida en la azotea tremolando al viento. Es la indicación de aquí están los pobres, que tienen en el atardecer de Sanlúcar su ópera. El atardecer es la ópera de los pobres. Y lo hago desde ese punto de vista de, como diría Machado, la demofilia, del amor por la gente. El padre de Machado firmaba como Demófilo, el que ama a la gente, los artículos". "Todo acto revolucionario, decía el Che, comporta de principio un acto de amor. Esa relación con la gente y cómo resiste, se olvida. Como hay en este país, unos millones de pobres que no se ven", añade Alcaraz."Ahí estoy —abunda en este asunto— haciendo poesía como una lucha ideológica más. ¿Por qué? La base de la poesía que hacemos los que no queremos estar en la norma [está en] Bertold Brecht, en Pier Paolo Pasolini, en Blas de Otero, toda esta gente. Aparece entonces una poesía absolutamente distinta, jamás panfletaria, pero de estructura diferente, la que hizo Javier Egea, el poeta de Granada. Es una poesía distinta a la lírica, el alarido del yo profundo. Esta vez el alarido viene de fuera, de los conflictos sociales y también de los internos, pero visto de otra manera. Por ejemplo, lo del amor no es el amor que termina en una joyería, en una tienda o en el Corte Inglés. Es el amor como dijo Alan Badiou: la relación entre dos personas, con independencia del sexo, en una relación especial. Es la unidad mínima de comunismo".PublicidadAdemás de la letra P que inauguran las palabras perplejo y poesía, hay otras dos pes que dan comienzo a los vocablos pintura y, claro está, política, que son otras de las dos cuestiones que ocupan, desde siempre y aún hoy, el tiempo de Alcaraz. La última instantánea de Antonio Machado es el título de la exposición de pinturas que ha inaugurado en Sevilla esta semana, en paralelo a la presentación de su poemario, en la sala El Cachorro, y que estará abierta hasta el próximo 27 de junio."He hecho una serie de pinturas a partir de una fotografía que hizo Corpus Barga a Machado en la estación de Portbou, cuando iba de camino a Colliure. Antonio Machado tenía una expresión entre esperanza y desesperación. Con 63 años aparentaba 93. Esa es la última instantánea de Antonio Machado y sobre esa foto he hecho una serie de retratos. Esta última fotografía se oculta a veces porque demuestra lo que es la terrible historia de España, este país de centenares de golpes, asonadas y pronunciamientos. Y esa cara demacrada de Machado, absolutamente rota que intenta al final expresar también algo de esperanza es algo que se está ocultando mucho".La situación política actual es lo que tiene fundamentalmente "perplejo" a Alcaraz. Así describe el mundo de hoy: "Dicen que seamos rigurosos, que esto no es exactamente fascismo, pero si el fascismo es un capitalismo de excepción, un capitalismo cabreado en esta etapa, pues sí es fascismo, neofascismo y vendrá, como decía Saramago, con traje de Armani y con corbata y hablando de libertad. Entonces, en España esto se traduce en recomponer el inconsciente franquista. Con eso de 'se vivía mejor entonces', están relanzando el inconsciente franquista que se junta con esta gran internacional de Donald Trump, una especie de extraliberalismo, que están creando un nuevo orden mundial".Publicidad"Yannis Varoufakis —prosigue— ha hablado de tecnofeudalismo. Creo que no, que es simplemente el capital postmoderno que ha convertido todo en mercado, todo: espacio, obra, materia y carne. El mundo es mercado, todo es mercado. Estamos en un presente rabioso, radical, donde la mentira bien dicha equivale a la verdad y aquí hay que meter la crisis del periodismo y de la política, de la política representativa y la organizada. Hay que salir de esa situación que se va agrandando y que parece que en las próximas generales se puede concretar".Ante la pregunta de qué debe, a juicio de Alcaraz, hacer la izquierda ahora, ante las próximas generales, el exdirigente comunista responde con cierto humor: "Ahora te preguntan eso y respondes inmediatamente: ¿por qué no me lo preguntaste hace cinco años?". Luego, entra en harina: "Ahora nos encontramos entre la espada y la pared, ¿qué hacemos? ¿Nos inmolamos para que no pasen? Desde luego nosotros gritamos no pasarán. Pero hay que hacerlo bien. ¿Nos inmolamos para que no pasen o empezamos a organizar de verdad la izquierda transformadora?"."Tenemos —prosigue— el hilo rojo, verde y violeta [para combatir]. Además, se produce incluso una sinestesia, rojo se puede escribir en violeta, violeta en rojo. Las mujeres —expone Alcaraz— son el valladar fundamental frente a lo que puede pasar con el fascismo. Ahora se ha dividido un poco el movimiento feminista y no lo cuidamos. Aquí ha habido una campaña de Andalucía donde no se ha hablado de feminismo"."Hay que poner —prosigue Alcaraz— el hilo violeta y el hilo verde de Doñana, pero también el hilo verde de Andalucía. Nosotros, Izquierda Unida, el Partido Comunista, que estuvimos en la base de la creación de las competencias plenas del poder andaluz, hemos cedido todo eso y lo ha cogido otro partido, Adelante Andalucía. No podemos modernizar con comillas las cosas de tal manera que los legados de todo lo que se ha luchado, los tiremos por la borda"."Y el hilo rojo —señala Alcaraz— es la lucha de clases, pero no una especie de laborismo inglés en el que parece que metiéndole a los trabajadores con acuerdos gubernamentales 400 euros en el bolsillo ya se ha solucionado todo y van a responder incluso a nivel electoral. Pues no, no es así. Hay que ir a una lucha ideológica fuerte, hablando claro, y diciendo que somos los de la lucha de clases, los del que no pasarán"."Y la unidad —añade—, siempre. Y no somos capaces de articular esa unidad. Yo creo que ese es el fondo de la cuestión, crear una hegemonía alternativa de izquierda, de izquierda transformadora, real. Hay que intentar montar un frente amplio. Históricamente la izquierda en España está demostrando una incapacidad absoluta a la hora de montar ese frente amplio constituyente republicano también"."Por eso hace falta una lucha ideológica, un análisis cultural antes que cualquier cambio real se pueda producir. ¿Cómo, de nuevo, ha ganado Moreno Bonilla casi por mayoría absoluta? ¿Cómo es eso? ¿Cómo el PP, que es el máximo instigador de la privatización de los servicios sociales, está ganando y en las encuestas dicen que ganará las generales con Vox, que también va incluso más exageradamente en esa misma dirección?", se pregunta Alcaraz. Él mismo responde: "Pues estamos llegando a un capitalismo que privatiza todo en una acumulación de capital y una concentración en cada vez menos manos. Y claro. Para eso tiene que reducir la libertad. Para poder explotar más, para poder acumular más riqueza tienen simultáneamente que reducir la libertad. Por cierto, todavía no se ha derogado la ley mordaza. En fin, todo eso se va acumulando y vamos perdiendo nervios, músculos, y la esperanza es un músculo".Publicidad"Y en esa situación, pues simplemente —reflexiona— con la dominación por los tecnoligarcas de las televisiones, de los medios públicos, están consiguiendo ese despiste, esa pérdida de pista, esa falta de conciencia de clase, de conciencia de lo público porque en la traducción electoral es tremebundo lo que está pasando. Hay que luchar por lo público a tope, pero antes hay que dar esa batalla cultural en la que podamos vencer esa inercia que nos lleva a un orden nuevo". "Habría que decir —remacha— el que pueda desordenar, que desordene".¿Cómo valora Alcaraz la experiencia gubernamental de las izquierdas? "Una vez Felipe González tuvo que elegir entre Jordi Puyol y nosotros, Julio Anguita, porque le faltaban y eligió a Pujol. Ahora es muy difícil ya, ¿no? Yo qué haría, si quedan 10 meses, yo qué haría. Ahora lo que toca es configurar ese frente amplio. Ahora se trata de lo importante, por decirlo en pocas palabras. Lo importante, aunque también es muy importante, no es salvar a Sánchez. Lo importante es empezar a construir el frente amplio y eso no es un acuerdo electoral de última hora, como se ha hecho en Andalucía con Podemos".Sobre la corrupción vinculada al PSOE y las investigaciones judiciales en marcha, Alcaraz abrocha esta reflexión: "La corrupción es inaceptable para la gente. No hay forma de explicarla y que se acepte esta situación con la corrupción que se está viendo y que se está expandiendo a través de los medios de comunicación, no es aceptable desde ningún punto de vista".PublicidadLuego, añade: "La corrupción dentro de este capitalismo postmoderno arrasa. Es un capitalismo devorador y se lo está llevando todo calentito. Por eso hay tanta antipolítica y hemos caído en la estrategia del neofascismo, que es cabrear a la gente contra el sistema".