Carlos Alberto Fernández |

Vigo (EFE).- En su día alma máter del grupo punk Siniestro Total, Miguel Costas ha cambiado las cuerdas de la guitarra por el papel y da voz a sus memorias en ‘¡Esas palmas, coño!’ (Roca Editorial) con el periodista Renato A. Landeira como compañero de partitura y sin perder un ápice de su ironía gallega, la que carga en sus letras y su libro.

Juntos ofrecen una crónica social en la que Costas demuestra que, a pesar de los años, sigue conservando el descaro de siempre, ahora frente a una sociedad plagada de «ofendiditos» y obsesionada con los likes en las redes sociales.

El libro «suena bien», asegura Costas, tras invitar a EFE a compartir banco, entre él y Landeira, en un parque de su Vigo natal para esta entrevista a la que acude fiel a la chaqueta americana, aunque sin camiseta blanca por debajo -al menos, a la vista-.

Asegura que su ópera prima literaria «da casi más trabajo que un disco». En ella hilvana su vida, desde que nació hasta, prácticamente, sus actuales 65 años. Son más de 400 páginas, casi «un manuscrito de la antigüedad» que se asemeja a la realidad. Porque «algunas cosas no estarán exactamente como fueron, pero más o menos, sí».