Paula Padilla Argelich

Barcelona, (EFE).- En 2022, mientras estaba en Brians 1, Naty descubrió en los cursos de fotografía que se impartían en prisión que era capaz de “escribir con la luz”, un talento que ha seguido cultivando fuera del centro y que ahora reconoce la primera edición de unas becas de formación para exreclusas.

“Me encanta coger la cámara, salir y observar. Sobre todo capturar momentos y jugar con la luz”, explica a EFE Naty, que en julio empezará un curso de iniciación a la fotografía en el Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya (IEFC) gracias a la beca impulsada con la fundación Setba para que las mujeres puedan continuar su aprendizaje al recuperar la libertad.

“Para mí, la beca significa que tengo algo y que lo puedo potenciar, y la verdad es que hay que aprovecharlo”, dice Naty, seleccionada para la primera promoción de este programa junto a Teresita, también exreclusa de Brians, dos de las más de 180 mujeres que han asistido a los talleres de fotografía realizados en cárceles de toda Cataluña desde 2020.

“Naty ya destacó cuando estábamos dando los cursos en Brians. Se notaba que le gustaba, que era una cosa que se le daba bien, un lenguaje que conocía”, cuenta a EFE la fotógrafa Marta Fábregas, profesora y directora artística del proyecto de formación para presas que empezó en las cárceles y que, después de que la inmensa mayoría de participantes mostrase interés en continuar, se extenderá mediante estas becas.