Actualizado S�bado,
junio
02:04Josefina lleva las �ltimas dos noches sin poder dormir �demasiado bien� en el centro penitenciario de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). �Estoy tan contenta y emocionada que me despierto tres veces de madrugada�, exclama hecha un manojo de nervios ante la visita del Papa de la semana que viene. El evento, �breve� (de 20-25 minutos) pero con tintes hist�ricos -ser� la primera vez que un pont�fice pise una c�rcel en Espa�a- tendr� lugar el mi�rcoles por la ma�ana, antes de su parada en la milenaria Abad�a de Montserrat.�Estamos muy agradecidas, muy emocionadas�, prosigue Mayte, otra de las reclusas con asiento en el teatro donde se celebrar� el encuentro con Le�n XIV. En total, ser�n 80 presos (entre hombres y mujeres) de tres c�rceles (Brians 1, Brians 2 y Wad-Ras, en Barcelona) y una veintena de funcionarios los que podr�n ver y escuchar de cerca al pont�fice. Josefina y Montserrat han sido las dos escogidas para leer un breve texto, unas palabras que ya tienen escritas y guardan �bajo llave� para el Papa. �Es top secret�, bromean acompa�adas de Mayte y Elisabet, tambi�n presente entre el p�blico el mi�rcoles.�Es una bendici�n que venga el Papa�, asegura Josefina, peluquera en el m�dulo de mujeres de Brians, donde se emocion� cuando supo que era una de las seleccionadas para compartir su testimonio con Le�n XIV. �Le voy a agradecer su visita, es un privilegio muy grande que se acuerde de las personas que estamos sin libertad, tambi�n somos humanos�. �Es para agradecer de por vida�, zanja.En este sentido, Mayte, que lleva dos a�os y medio en Brians, tambi�n remarca la importancia del acto con el Papa: �Estamos muy agradecidas�, es una muestra de la �preocupaci�n� por los reclusos cuando �olvidarse de alguien que est� en prisi�n es muy f�cil�. �Nadie se acuerda de nosotras, formamos parte de una peque�a sociedad y tambi�n somos personitas que movemos el mundo�, a�ade.El traj�n es constante estos d�as en el centro penitenciario, el segundo de car�cter general m�s antiguo -y en funcionamiento- de Catalu�a, construido en 1991. La primera visita de un Papa a una prisi�n espa�ola ser� en una c�rcel a las afueras de Sant Esteve Sesrovires, a 40 kil�metros de Barcelona y con la bandera del Vaticano ondeando ya en la puerta principal del recinto, con capacidad para m�s de 1.000 internos entre Brians 1 y 2.�Es m�s f�cil que te toque la loter�a que hablar con el Papa�, bromea por su parte Montserrat, �nerviosilla y s�per contenta� ante el evento.De aproximadamente 20 minutos, el acto comenzar� con un canto de bienvenida interpretado por internos del centro y un saludo del director de Brians 1, Jordi Pons. Tras los testimonios de Josefina y Montserrat, finalizar� con la interpretaci�n del Virolai y unas palabras y la bendici�n del Santo Padre antes de continuar hacia Montserrat. �Ser� corto pero muy intenso�, promete el director del centro.Las internas que participan en el taller de florister�a se encargar�n de la decoraci�n. Por su parte, alumnos de los talleres art�sticos han confeccionado el obsequio que se entregar� al Papa: un plato de cer�mica de 30 cent�metros de di�metro con un dise�o inspirado en la paloma como s�mbolo de libertad y esperanza. Y en la caja que lo custodia se ha a�adido el fragmento de un mensaje escogido para la ocasi�n: �Estuve en la c�rcel, y vinisteis a m�� (Mateo 25:36).El director de Brians explica en un encuentro con los medios junto al conseller de Justicia, Ramon Espadaler, y el capell�n del centro, Jes�s Bel, que el mi�rcoles habr� un dispositivo de seguridad �extra�, de entre 40 y 50 funcionarios para cubrir el servicio de acceso y paso de autoridades, y en el teatro. Tambi�n para garantizar que los internos que no asistan al acto puedan continuar con su rutina habitual como un d�a normal.Los 80 presos y presas que asistir�n al encuentro con Le�n XIV han sido escogidos �nicamente por su fe, ya que son los que acuden cada fin de semana a misa y participan en las actividades de la pastoral cat�lica de Brians. �Aqu� jam�s preguntamos el delito. Mi papel no es el de juzgar�, asegura el padre Bel, coordinador de la pastoral de los m�dulos de hombres. �Es muy importante para m� asistir a misa, si no fuera por Dios me hubiera vuelto loca aqu��, subraya Josefina. Jes�s Roi, tambi�n mercedario (y su primo), es el responsable del m�dulo de mujeres. �Es nuestro gu�a espiritual, aqu� se pasan momentos de baj�n�, apuntan las presas.Entre los 80 asistentes, habr� 13 mujeres y 26 hombres de Brians 1, 32 hombres de Brians 2 y nueve mujeres de la prisi�n de Wad-Ras.La conversaci�n parti� de la visita que el Papa hizo a una c�rcel de Bata en Guinea Ecuatorial y del inter�s mostrado por la realidad de las personas privadas de libertad, por lo que Espadaler y el obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), Xabier G�mez, plantearon al coordinador de los viajes pontificios, el monse�or Jose Nahum Jairo Salas, la posibilidad de que visitase una prisi�n de Catalu�a, una propuesta que fue recibida con entusiasmo y que el responsable de viajes pontificios se comprometi� a trasladar a Le�n XIV. El destino ser� el teatro Itziar Castro, como as� se llama el espacio en honor a la actriz fallecida y protagonista de la serie Vis a Vis en la que interpretaba a una reclusa.












