CATALU�ALe�n XIV acudir� al centro penitenciario de Sant Esteve Sesrovires el mi�rcoles antes de su parada en Montserrat. Ser� la primera visita de un Papa a una c�rcel en Espa�a La c�rcel de Brians con la bandera del VaticanoEFEActualizado Viernes,

junio

16:52La primera visita de un Papa a una c�rcel espa�ola ser� este mi�rcoles en el centro penitenciario de Brians, ubicado a las afueras de Sant Esteve Sesrovires, a 40 kil�metros de Barcelona y con la bandera del Vaticano ondeando ya en la puerta principal de un recinto con capacidad para m�s de 1.000 internos. Le�n XIV acudir� antes de su parada en Montserrat -la emblem�tica monta�a es omnipresente desde cualquier punto de esta zona industrial del Baix Llobregat- en una corta pero "intensa" vista, a la que asistir�n aproximadamente 80 internos (hombres y mujeres) tanto de Brians 1 como de "otros centros penitenciarios" de Catalu�a , concretamente de Wad-Ras y de la vecina Brians 2. Josefina y Montse, dos presas del centro, han sido las escogidas para leer un breve texto al Pont�fice en un evento que tendr� lugar en el Teatro de la c�rcel. "Es una bendici�n que venga el Papa", aseguraba este viernes en un encuentro con la prensa Josefina, la peluquera del m�dulo de mujeres de Brians. Emocionada y sin poder dormir demasiado por las noches -"me despierto tres veces, a�n no me lo creo- guarda bajo "secreto" las palabras que le dirigir� a Le�n XIV:De aproximadamente 20 minutos, el acto comenzar� con un canto de bienvenida interpretado por internos del centro y un saludo del director de Brians 1, Jordi Pons,. Tras los testimonios de las dos mujeres, finalizar� con la interpretaci�n del Virolai y unas palabras y la bendici�n del Santo Padre antes de continuar hacia Montserrat.Las internas que participan en el taller de florister�a se encargar�n de la decoraci�n del teatro. Por su parte, alumnos de los talleres art�sticos han confeccionado el obsequio que se ofrecer� al papa: un plato de cer�mica de 30 cent�metros de di�metro con un dise�o inspirado en la paloma como s�mbolo de libertad y esperanza. Y en la caja que lo custodia se ha a�adido el fragmento de un mensaje escogido especialmente para la ocasi�n: "Estuve en la c�rcel, y vinisteis a m�" (Mateo 25:36)