El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, dirigido por Pablo Bustinduy, busca reforzar la alimentación saludable en el primer ciclo de Educación Infantil, es decir, en las escuelas infantiles para niños y niñas de 0 a 3 años.PublicidadPara ello, planea ampliar las medidas recogidas en el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles a esta etapa educativa. De esta forma, los menús servidos en las escuelas infantiles quedarían sujetos al mismo estándar nutricional y de sostenibilidad que ya rige desde el segundo ciclo hasta el bachillerato y la FP, adaptado a las necesidades específicas de estas edades.Entre las principales novedades, se garantizará el consumo diario de fruta y verdura fresca, una mayor presencia de pescado y legumbres, y se establecerá que el agua y la leche sean las únicas bebidas ofrecidas, quedando eliminados los refrescos, las bebidas azucaradas y edulcoradas. Además, se limitará el consumo de fritos y precocinados.Por otro lado, los centros deberán adoptar, siempre que sea posible, medidas para favorecer la lactancia materna. Esto incluye la habilitación de espacios específicos para las madres que deseen amamantar en el propio centro, así como garantizar unas condiciones adecuadas para la recepción, conservación, manipulación y administración de la leche materna extraída. El objetivo es facilitar el cumplimiento de las recomendaciones de los organismos sanitarios nacionales e internacionales, que destacan la importancia de la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y, posteriormente, junto con otros alimentos complementarios, hasta los dos años o más, siempre que la madre y el niño o la niña así lo deseen.La norma se sustenta en el Documento de consenso sobre la alimentación saludable y sostenible en el primer ciclo de Educación Infantil, elaborado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) y acordado con las comunidades autónomas.PublicidadAsí, las escuelas infantiles deberán aplicar las medidas que el Real Decreto 315/2025 estableció por primera vez de forma obligatoria en toda España. Entre las que destacan se garantizará la presencia diaria de fruta y verdura fresca en los menús, de las que al menos un 45% deberán ser de temporada. También se fijan frecuencias mínimas para el consumo de legumbres y pescado, dos alimentos básicos de la dieta mediterránea cuya presencia, según indica el Ministerio, era hasta ahora muy desigual entre centros.La normativa también limita de forma estricta los alimentos precocinados, como pizzas, croquetas, empanadillas o rebozados, que no podrán servirse más de una vez al mes. Las frituras, por su parte, quedarán restringidas a una vez por semana como máximo, priorizando técnicas culinarias más saludables como el horno, el vapor, la plancha o el hervido. Además, los cereales integrales pasarán a ser la opción preferente, salvo en el caso del arroz, que deberá servirse blanco hasta los tres años para minimizar la exposición al arsénico inorgánico del arroz integral.Las escuelas infantiles también deberán destinar al menos un 5% de su gasto alimentario a productos ecológicos o incorporar dos platos principales ecológicos al mes. Asimismo, se fomentarán los canales cortos de distribución para favorecer el consumo de productos de proximidad.PublicidadPara garantizar el cumplimiento de estos criterios, todos los menús deberán estar supervisados por profesionales con formación acreditada en nutrición humana y dietética. Además, las familias recibirán información mensual detallada sobre estos para que la cena en los hogares sea complementaria a los alimentos del mediodía.La norma incorpora también medidas de seguridad alimentaria específicas para los primeros años de vida. Entre ellas, se establece que no se ofrecerán alimentos que no hayan sido introducidos previamente en el entorno familiar, con el objetivo de reducir riesgos relacionados con posibles alergias y para respetar el ritmo de incorporación de la alimentación complementaria. Asimismo, los productos con riesgo de atragantamiento, como los frutos secos, las uvas o los tomates cherry, deberán servirse siempre molidos o partidos de forma segura.