Vanguardiers, en esta ocasión el tema que abordamos es especialmente interesante. Va más allá de una idónea convocatoria vinera, al ser esta una teoría aplicada de los conceptos que vertebran la escena del vino blanco español actual. Este tipo de vino vive interesantes paradojas, siendo el estilo más bebido del mundo y el de mayor crecimiento en España.En el contexto que vivimos, donde hay un claro descenso de consumo de vino, el del vino blanco no deja de crecer. Esto, además de prestigiarlo, está provocando un aumento en su precio —sobre todo en Galicia—, aunque aún estemos lejos de normalizar precios al nivel del de los tintos.Referencias de más de 50 euros tintas en este país se cuentan por centenas, pero de blancos no hay tantas; parece que el bodeguero aún no se fía del consumidor tradicional, del civil, que ve al blanco como de un tipo inferior al rojo.Aún se sigue escuchando eso tan antiguo de “el mejor blanco es un tinto”. Dicho esto, sí que se ve una tendencia ya desatada: cada año aparecen más blancos con pretensiones, de jerarquía. Etiquetas alejadas del concepto del blanquito fresquito, o del —no sé por qué— llamado 'Blanco París', es decir, una copa de vino con hielo. Ahora se hacen vinos blancos de nivelazo.Doniene Gorrondona, IRI, 2022, DO Bizkaiko Txakolina (19,75 euros)Comienzo en el País Vasco, con una de mis bodegas favoritas, en lo que viene a ser uno de los mejores vinos de menos de 20 euros de este país (y del mundo). IRI es una Hondarribi Zuri sin crianza en madera que destaca por una enorme personalidad basada en su gran equilibrio entre acidez, filo y fruta. Una maravilla que va bien para beber inmediatamente o guardar unos años.Dos copas de vino blancoiStockBodegas Felix Callejo, El Lebrero, 2022, DO Ribera del Duero (21,50 euros)Gran vino que, estando bueno, destaca aún más por su subtexto. Poder etiquetar como Ribera del Duero vinos blancos es algo que se puede hacer desde 2019; esto genera una nueva identidad ribereña que está por formarse. ¿Cuál va a ser el estilo de la Ribera del Duero blanca? Pues aún es pronto para concluirlo; lo que sí os digo es el que me gustaría que se impusiera, el de El Lebrero. Una albillo mayor con paso por madera de carácter salino, fresco y ágil. Un perfil muy interesante que espero que cree escuela.Suertes del Marqués, Vidonia, DO Valle de la Orotava (41 euros)Otra cantera de blancos singulares son los vinos volcánicos y, de ellos, el primero de jerarquía fue Vidonia. Hace unas semanas pude disfrutar de una cata vertical total de Vidonia, lo que, además de resultar histórico, resultó de lo más didáctico. Una Listán Blanco con capacidad de guarda que muestra su mejor cara con 5 o 10 años sobre añada. Volcánico y atlántico, su sabor resulta de lo más evocador en una de las primeras bodegas españolas de culto. Un imprescindible si queréis iniciaros.Rafael Palacios, As Sortes, 2024, DO Valdeorras (55 euros)Rafa Palacios es otro hito nacional, un especialista en blancos que siempre, desde su fundación, buscó la excelencia, la conquistó y ahí sigue. De fama mundial gracias a su exigente O Soro, As Sortes me parece su mejor vino entre satisfacción aportada e inmediatez.Una godello con una crianza de punto borgoñón que, de la mano de Pablo Blanco, lugarteniente de Rafa, cada vez se está gallegando más, lo cual, en los próximos años, vamos a ver dónde nos lleva. Seguro que a mejor.Remelluri, Blanco, 2022, DOCa Rioja (73,50 euros)Y cierro con otro de los blancos más interesantes de este país, conceptualmente hablando. Los primeros noventa fueron una época en la que, desde luego, el papel del blanco parecía reservado al consumo más casual y económico, pues en 1995 año apareció esta referencia que, además de buenísima, costaba un dinero, más o menos inflación mediante, el actual.A día de hoy sigue siendo una botella de precio exigente; imagina hace treinta años. Ahora hay más etiquetas así, pero en ese momento estaba solísimo. Una oda a la valentía y a lo que es un gran vino, un fine wine, que diría Telmo Rodríguez. ¡Bravo!
Adiós a la supremacía de los vinos tintos: Ribera del Duero y Rioja empiezan a apostar por elaborar blancos
En una situación general de bajada del consumo de vino, los blancos experimentan un repunte en los consumidores y lasa bodegas apuestan por botellas cada vez más caras








