Los grupos que apoyaron la investidura de Pedro Sánchez en el 2023 empiezan a dar signos evidentes de fatiga en lo tocante a su relación con el Gobierno por las tramas de presunta corrupción que investiga la Audiencia Nacional y que acechan al Ejecutivo. Ante la posibilidad de un final abrupto de la legislatura nadie quiere aparecer en la foto junto a los socialistas o se busca ya una distancia prudencial que actúe como cortafuegos.El PNV y Junts, que reclaman elecciones de forma insistente, son punta de lanza en ese sentido y hacen patente que en el hemiciclo ya no hay mayorías posibles, puesto que sin su concurso el Gobierno carece de los apoyos necesarios para aprobar sus iniciativas. “Nosotros no esperamos nada más que el presidente Sánchez convoque elecciones”, recalcó ayer la portavoz de JxCat en Madrid, Miriam Nogueras. Una petición que, aunque no es nueva, cobra relevancia después de que los nacionalistas vascos –sin tapujos– dieran esta misma semana por finalizada la legislatura.Maíllo pone en duda la acusación que lanza el PSOE de complot judicial y pide asunción de responsabilidadesPero más allá de la posición de los posconvergentes y los jeltzales, en el espectro izquierdo del hemiciclo también empieza a haber voces que no se adhieren al relato del PSOE, que atribuye las investigaciones judiciales al lawfare . Esquerra –que sitúa la línea roja en la financiación irregular y en una sentencia condenatoria–, Compromís, BNG y Podemos registraron el jueves una petición de comparecencia del presidente del Gobierno, tan solo nueve minutos después de que Sánchez hiciera lo propio para dar explicaciones en sede parlamentaria.Sin embargo, la voz más significativa, quizá, es la del coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, que en respuesta al complot de los jueces que denuncian desde la Moncloa y desde Ferraz dijo ayer que “si la casa estuviera limpia, no habría nadie que advirtiera de la suciedad del suelo”. Su partido, IU, forma parte de Sumar y tiene en el Consejo de Ministros a la titular de Juventud e Infancia, Sira Rego.Lee tambiénAdemás, Maíllo opina que Sánchez debe asumir responsabilidades por haber elegido a personas “absolutamente desaconsejables” para puestos de máxima confianza, en referencia a los ex secretarios de organización del PSOE imputados: Santos Cerdán y José Luis Ábalos. “Nosotros queríamos la comparecencia de Sánchez porque no puede estar a la defensiva, ni mirar para otro lado, sino dar la cara”, afirmó Maíllo durante una entrevista televisiva.También se refirió a este asunto el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que ayer coincidió con Sánchez en un acto en el Instituto Cervantes. En un vídeo en sus redes y en un mensaje remitido a los afiliados pidió explicaciones a sus compañeros de viaje y advirtió que “la solución nunca vendrá del partido de la Gürtel en coalición con la extrema derecha”, en alusión a PP y Vox. Hubo una de cal y otra de arena en sus palabras. “Somos conscientes de que hay una operación de las fuerzas más reaccionarias para destruir el Gobierno, pero eso no puede ser una excusa para que el PSOE no adopte las reformas y decisiones que tiene que tomar”, expuso.Lee tambiénHoy está previsto que los socios de la coalición –Sumar, IU, los comunes y Más Madrid– intervengan en Barcelona, en un acto en el que el que con toda probabilidad elevarán el tono contra los socialistas al exigir explicaciones. “Sin el apoyo de Junts y del PNV es imposible aprobar nada”, constatan fuentes de Sumar, que opinan que es complicado dibujar cuál es el futuro de la legislatura. De ahí que los socios busquen el equilibrio entre unas acusaciones que consideran que son “muy graves” y mantener la convivencia.Las explicaciones del presidente, con todo, tendrán que esperar, puesto que no intervendrá en el Congreso hasta finales de junio. Como ya hizo en otra ocasión, está previsto que también dé cuenta del Consejo Europeo del 18 y 19 de junio. Por ello, una de las fechas que se maneja es el 24 de junio. Para entonces, el expresidente José Luís Rodríguez Zapatero ya habrá comparecido ante el juez en la causa de Plus Ultra y habrá más perspectiva.Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017