La imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero junto a la acumulación de casos de presunta corrupción que salpican al entorno del Ejecutivo han intensificado la presión política sobre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que adelante las elecciones generales. Al desgaste provocado por el denominado 'caso mascarillas', que ha sentado en el banquillo al exministro José Luis Ábalos, se suman las investigaciones que afectan a la esposa del jefe del Ejecutivo, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez, en un contexto que ha reactivado las críticas de la oposición y las dudas sobre la estabilidad de la legislatura. Algunos socios del PSOE ya sostienen que es muy difícil que el presidente del Gobierno pueda culminar la legislatura. De esta forma, el presidente del PNV, Aitor Esteban, calificó este domingo de "irresponsable" que Sánchez "siga más allá de 2026 sin rumbo, sin presupuestos, sin mayoría estable y con una agenda descontrolada y judicializada". "Aquí no vale todo", exclamó Esteban en un acto en Vizcaya, donde recordó que "ya van nueve casos abiertos" y "ahora Zapatero".En esa línea se ha pronunciado este lunes la portavoz de Coalición Canaria en el Congreso, Cristina Valido, que ha dado por finiquitada la actual legislatura y ha subrayado que "lo lógico" sería convocar elecciones este año para hacer "borrón y cuenta nueva" en 2027. Dicho esto, Valido ha defendido que Sánchez presente una cuestión de confianza alegando que "nunca fue tan necesario como ahora".Otra de las voces que se ha unido a la petición de un adelanto en las urnas es el expresidente del Gobierno, Felipe González, que ha reclamado elecciones anticipadas. "Deberíamos tener respeto por la infantería, que diría el presidente de Castilla-La Mancha García-Page", ha señalado el exlíder del PSOE. Al mismo tiempo, González ha defendido la presunción de inocencia de Zapatero, al que no ve "con capacidad para montar una ingeniería financiera" como la que está viendo. El presidente de Castilla-La Mancha también viene exigiendo en repetidas ocasiones a Sánchez que convoque elecciones generales. Hace justo una semana, tras la debacle del PSOE en las andaluzas, García-Page advirtió de que los ciudadanos están mandando un mensaje "muy claro y nítido", pero el "destinatario" no lo quiere "entender o mira para otro lado".Cabe destacar que Junts per Catalunya, la derecha separatista cuyos votos fueron imprescindibles para la investidura de Sánchez, abogó por concluir la legislatura y acudir a las urnas hace poco más de un mes. Aunque dicha petición no tuvo nada que ver con Zapatero, la portavoz de su grupo parlamentario, Míriam Nogueras, preguntó durante una sesión de control al jefe del Ejecutivo qué argumento democrático le queda para no convocar unas elecciones anticipadas. Sánchez deja claro que no habrá adelanto electoral A pesar de las críticas, el presidente del Gobierno ha dejado claro estos meses que no adelantará las elecciones, que se celebrarán en 2027. Así se lo trasladó al propio líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, hace una semana en la sesión de control del Congreso, un día después de que se conociese la imputación de Zapatero. "Habrá elecciones en 2027 y si los españoles quieren, aquí seguiremos cuatro años más para seguir haciendo avanzar a España", espetó a Feijóo en el Pleno. Además, Sánchez avisó al jefe de la oposición que al Gobierno "se llega con votos" y "no con atajos".Pese al ruido que ha generado el caso de Zapatero, el jefe del Ejecutivo ha negado inquietud. En una breve declaración a los medios este lunes, al ser preguntado si está tranquilo, ha asegurado que "sí, por supuesto". En la misma línea, fuentes de Moncloa han asegurado que hay "tranquilidad máxima" en el Gobierno central. Sin embargo, el goteo de informaciones sobre presuntas irregularidades en torno al rescate de la aerolínea Plus Ultra —por el que le juez José Luis Calama ha imputado a Zapatero y le ha citado a declarar como investigado el 2 de junio— ha colocado a Sánchez en una situación política "insostenible", en palabras del PP. Feijóo lleva meses exigiendo a Sánchez que adelante las elecciones y permita que los ciudadanos se pronuncien en las urnas.¿Quién secundaría una moción de censura?El debate político lleva una semana girando en torno a una posible moción de censura, una petición que Vox puso encima de la mesa el 19 de mayo, nada más conocerse la imputación de Zapatero. Se trataría, según explican, de una moción de censura instrumental, sólo para convocar elecciones generales y sin negociar nada más.Desde Génova siguen manteniendo que esa iniciativa está "abocada al fracaso" porque no dan los números. "Nos faltan cuatro votos", exclaman en la cúpula del PP, donde quieren poner el foco en los socios de Sánchez y en el PSOE: "Que se cuezan en sus autos".Pero las cuentas podrían haber cambiado. De entrada, ahora los independentistas de Junts ya no son imprescindibles para que prospere una moción de censura, ya que la suma de votos del PP y Vox, junto con el PNV, UPN y CC ya darían a Alberto Núñez Feijóo la mayoría absoluta que necesitaría para derrocar a Sánchez. Eso sí, los 'populares' tendrían que convencer al PNV de apoyar esa moción de censura junto con Vox, una compañía que los nacionalistas rechazan de plano.