En Moncloa siguen convencidos de que Pedro Sánchez agotará la legislatura pese a que dos de sus socios imprescindibles para sostener la mayoría parlamentaria, PNV y Junts, ya han planteado públicamente la conveniencia de un adelanto electoral. En el Ejecutivo minimizan el alcance de esas advertencias y aseguran que las reciben con "normalidad" y "tranquilidad", convencidos de que responden más a una estrategia de marcar perfil político que a una voluntad real de precipitar un cambio de Gobierno. De hecho, dan por enterrada la posibilidad de que prospere una moción de censura instrumental como la que les ofrece el PP de Alberto Núñez Feijóo. "Más allá del ruido, esas mociones no van a existir nunca", zanjan desde el entorno de Sánchez.El Ejecutivo interpreta que ninguno de sus socios está dispuesto a asumir el coste político de votar junto con Vox a favor de esa moción de censura. Por eso, minimizan las palabras del presiente del PNV, Aitor Esteban, de que "la legislatura ha llegado a su fin" señalando que, a su juicio, responden a que las elecciones se aproximan y tienen que diferenciarse de alguna forma. En definitiva, "nada" les hace pensar que vayan a apoyar una eventual moción de censura contra Sánchez. De hecho, en Moncloa insisten en que el diálogo con el PNV sigue siendo fluido pese al endurecimiento del discurso público de los nacionalistas vascos. "La relación es buena", aseguran fuentes gubernamentales, que restan dramatismo a las advertencias lanzadas en los últimos días y vuelven una y otra vez a la misma idea: la decisión de agotar la legislatura ya está "tomada" y el horizonte sigue siendo 2027. Además, en Ferraz recuerdan desde hace días que el PNV comparte gobierno con los socialistas en Euskadi y consideran que los jeltzales tendrían mucho que perder en el ámbito territorial si contribuyeran a una operación para desalojar a Sánchez de La Moncloa. Por eso, interpretan sus mensajes más como una forma de marcar distancias ante el desgaste del Ejecutivo que como el preludio de una ruptura real.Más incertidumbre les genera Junts, aunque tampoco ahí perciben movimientos que hagan temer una eventual moción de censura. Este martes, la formación de Carles Puigdemont planteó a Alberto Núñez Feijóo una reunión en Waterloo para explorar su planteamiento de una eventual moción de censura instrumental, una posibilidad que el líder del PP rechazó de plano al asegurar que no está dispuesto a "regalar favores" a cambio de llegar a la Moncloa. "Vamos a hablar de cosas serias", zanjó.En el Ejecutivo interpretan ese episodio como la constatación de que la aritmética para una moción sigue siendo imposible y acusan al PP de alimentar una estrategia "oportunista" que, a su juicio, carece de credibilidad y recorrido real. Es algo a lo que se refirieron dos ministros -Elma Saiz y Arcadi España- abiertamente en la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo de este martes. Mientras que el responsable de Hacienda criticó la falta de "coherencia" del PP al pedirle "favores" a Junts y al PNV después de "lo que ha dicho" de sus formaciones durante esta legislatura, la ministra portavoz fue un paso más allá y calificó con dos palabras la actitud de Feijóo: "Desesperación" y "cinismo". "Lleva ocho años insultando a diferentes fuerzas políticas", reseñó.Además, el Gobierno aprovechó la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para reivindicar su balance y contraponerlo a las posiciones que ha mantenido el PP durante la legislatura. La portavoz recordó medidas que, según el Ejecutivo, han ampliado el autogobierno de Cataluña y Euskadi o han impulsado el uso de las lenguas cooficiales en las instituciones europeas, iniciativas que los populares han rechazado. Con ello, Moncloa buscó lanzar un mensaje tanto a PNV como a Junts: la "hoja de servicios" de Sánchez hacia sus socios contrasta con la negativa de Feijóo a respaldar muchas de sus principales reivindicaciones."Hemos hecho muchas cosas y tenemos que seguir haciendo cosas con la mirada puesta en 2027 y mirando a 2030 con una agenda de transformaciones profundas", defendió la ministra Elma Saiz. En la misma línea, la portavoz insistió en que la relación con los socios parlamentarios sigue siendo "de diálogo y contacto constante" y la definió como una "buena relación". Para apuntalar ese argumento, sacó pecho de algunas de las principales medidas aprobadas durante los últimos años, como las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), la reforma laboral, la revalorización de las pensiones o la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad, en un intento de reforzar la idea de que la mayoría de investidura sigue teniendo motivos para mantenerse unida.
Moncloa minimiza las advertencias del PNV y Junts y da por enterrada la posibilidad de una moción de censura: "No va a existir nunca"
El Gobierno ve 'cinismo' en Feijóo y le acusa de actuar por 'desesperación' al buscar el apoyo de PNV y Junts para una moción de censura, pero recuerda a ambos socios que los avances en autogobierno han llegado de la mano de Sánchez y no del PP.











