Alberto Núñez Feijóo observa con absoluta tranquilidad la que puede ser la peor semana para el Gobierno de Sánchez. En su equipo advierten de que no habrá movimientos de calado estos días al entender que cualquier paso en falso implicaría "desviar el foco" del "sufrimiento" del PSOE en los juzgados. Todas las herramientas parlamentarias, sociales o jurídicas —incluida la de la moción de censura— continúan encima de la mesa, pero el líder del PP quiere medir bien sus movimientos y no caer en la "ansiedad" por acelerar un cambio de Gobierno para el que hoy por hoy sigue sin tener los apoyos. En la dirección popular no hay intención alguna de dejarse llevar por los "cantos de sirena" que provienen de Junts. Los siete votos del partido de Carles Puigdemont —junto a los cinco del PNV— son fundamentales para que una moción de censura prospere. Pero no los cederán si Alberto Núñez Feijóo no renuncia a ser el candidato a la presidencia del Gobierno. Como publicó El Confidencial, la vía predilecta para la formación independentista pasa por impulsar a un aspirante veterano, que cuente con prestigio en la derecha catalana y sepa relacionarse con el nacionalismo. El líder del PP mantiene que si logra los apoyos para impulsar una moción de censura, ésta tendría un carácter instrumental y serviría para convocar elecciones generales inmediatas. Pero lo que no conciben es ceder ante el independentismo y renunciar a liderar esa iniciativa sólo por tratar de llegar antes a la Moncloa. Borja Sémper, portavoz nacional del PP, apenas dejó espacio a la duda en la rueda de prensa de este lunes: "Lo que tenemos bien claro es que el futuro y la solución para España pasa por Alberto Núñez Feijóo en cualquiera de sus modalidades", respondió, preguntado por esta cuestión. "No se contempla", zanjan en privado otras fuentes cercanas al líder del PP, que ven imposible ese escenario. "No podemos entrar en el juego de Junts", añade otro dirigente de la cúpula nacional. La operación implicaría un alto riesgo para Feijóo por el coste que podría tener para su imagen política renunciar a encabezar la alternativa contra el Gobierno a petición de Junts cuando lidera el partido más votado en las últimas elecciones generales y cuando encabeza además todos los sondeos privados. "Para nosotros sería además muy difícil controlar el relato", añaden voces de la dirección. El horizonte judicial de Sánchez y del PSOE es cada vez más oscuro, pero en Génova mantienen la tesis que en su día ya verbalizó el propio Sémper, poco después de que Jordi Turull ofreciera públicamente a Feijóo viajar a Waterloo para negociar una moción de censura. "Ni él ni ningún miembro del PP va a hacer cosas extravagantes ni raras", sentenció. El líder del PP mantiene la mano tendida a PNV y Junts para apresurar el fin de la legislatura, pero sin "buscar atajos" y sin "pedir favores" o "regalarlos". La realidad es que el tiempo pasa y el plazo máximo para ir a elecciones generales es de poco más de un año. "Si Puigdemont quiere plantearlo en serio, que vaya a ver a Feijóo a Génova", ironizan otras voces populares, que ven en la propuesta de los posconvergentes una "nueva excusa" para que todo permanezca como está. En el partido rememoran además la sensación de "ridículo" con la última moción de censura, en la que Vox impulsó a un candidato alternativo —el economista Ramón Tamames— para desbancar sin éxito al presidente del Gobierno. Los de Abascal mantienen que Feijóo debería impulsar la moción, tenga o no los apoyos, pero lo cierto es que en las últimas semanas han rebajado notablemene la presión contra el PP. La vía de una moción instrumental con un candidato pactado suena desde hace tiempo en las cuitas internas de Junts, pero no existe hasta la fecha una propuesta pública o formal. Al igual que el PNV, los independentistas catalanes insisten en la necesidad de ir ya a elecciones generales y poner fin a una legislatura enterrada en la inestabilidad parlamentaria y en el abultado número de sumarios, de imputaciones y de declaraciones judiciales que ensanchan la mancha de la corrupción sobre el Gobierno de Sánchez, pero ninguno ha decidido tomar las riendas. Y tampoco Génova es proclive a descolgar el teléfono. En el PP hay división de opiniones respecto a lo que sucederá en las próximas semanas y meses. En algunos sectores creen que el presidente del Gobierno "aguantará" amparado por unos socios incómodos pero contrarios a facilitar un Gobierno de Feijóo con Vox. En otros creen que Junts o PNV podrían "reaccionar" llegado el momento, no tanto por la agonía de Sánchez en los tribunales sino por la posibilidad de recibir un severo correctivo en las municipales del próximo año. Es el motivo, reiteran estas voces, por el que los jeltzales han insistido tanto en que el presidente del Gobierno disuelva las Cortes antes de que finalice 2026. Génova mantendrá la presión a los socios de Sánchez y denunciará la "vergüenza nacional" que a juicio de Génova representa el Gobierno. Tras la declaración judicial de Begoña Gómez este lunes llegará el turno de José Luis Rodríguez Zapatero. Su histórica imputación por blanqueo, tráfico de influencias y contrabando a cuenta de las joyas incautadas en una caja fuerte implican un mazazo definitvo a la organización socialista, que se suma a los últimos informes de la UCO sobre el caso cloacas que apuntalan las sospechas sobre presunta financiación irregular y estrechan cada vez más el cerco sobre la figura de Sánchez. Pero la intención de Feijóo pasa por mantener la calma y "disfrutar del derrumbe del sanchismo", al menos en el corto plazo. En su equipo buscan exhibir un contraste absoluto entre la tranquilidad del PP y la delicadísima situación de un "Gobierno en llamas". El político gallego acudirá por ese motivo a El Hormiguero el próximo miércoles, un formato desenfadado en pleno calvario judicial de los socialistas. La decisión generó debate por las dudas de situar la entrevista el mismo día en que Zapatero comparece ante la Audiencia Nacional, pero finalmente se decidió dar el paso. "Es el momento de exhibir que estamos en un momento emocional distinto (...) El miércoles iremos a divertirnos a El Hormiguero mientras el PSOE se pasará la semana sufriendo en los juzgados", zanjan. Alberto Núñez Feijóo observa con absoluta tranquilidad la que puede ser la peor semana para el Gobierno de Sánchez. En su equipo advierten de que no habrá movimientos de calado estos días al entender que cualquier paso en falso implicaría "desviar el foco" del "sufrimiento" del PSOE en los juzgados. Todas las herramientas parlamentarias, sociales o jurídicas —incluida la de la moción de censura— continúan encima de la mesa, pero el líder del PP quiere medir bien sus movimientos y no caer en la "ansiedad" por acelerar un cambio de Gobierno para el que hoy por hoy sigue sin tener los apoyos.
Génova desdeña la propuesta de Junts y no contempla una moción de censura sin Feijóo
El PP deja claro que "la solución pasa por Feijóo en cualquiera de sus modalidades" y mide sus pasos para no "desviar el foco" del "sufrimiento" del Gobierno. Los de Puigdemont tienen claro que no apoyarán al líder popular para desbancar a Sánchez






