Rafael HerreroVitoria (EFE).- El PNV parece haber puesto fin a su apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez con la exigencia de convocar elecciones este mismo año, un giro estratégico derivado de la creciente incomodidad que le generan los casos judiciales que cercan al PSOE, pero también de sus propios cálculos políticos en Euskadi.
Desgaste político
La incomodidad de los jeltzales como socios del Gobierno de Sánchez resulta evidente y se ha ido incrementando en las últimas semanas, en las que las nuevas causas judiciales han situado en el foco al propio PSOE, como partido, y no únicamente a algunos de sus militantes, como podía argumentarse hasta ahora.
Pese a que no contempla apoyar una moción de censura, a la formación de Aitor Esteban le preocupa el desgaste que supone sustentar un ejecutivo acosado judicialmente y sin capacidad para sostener su actuación en un marco presupuestario estable, aunque ese coste lo asume también su máximo oponente, EH Bildu, partido que se ha convertido en uno de los socios más leales del Gobierno socialista.
Elecciones municipales y forales












