En mitad de la crisis política del Gobierno más grave de la legislatura, los avisos del PNV resuenan aún con más fuerza entre las paredes del Congreso. Los nacionalistas vascos no se han sumado a la maniobra del PP y Junts de intentar colar en el orden del día una moción para exigir la disolución de las Cortes y la convocatoria anticipada de las elecciones generales, una prerrogativa exclusiva del presidente, pero a la misma hora en que José Luis Rodríguez Zapatero comparece en la Audiencia Nacional lanzan una advertencia a Pedro Sánchez que implica ponerle fecha de caducidad a su mandato.
“Presidente, presente los Presupuestos Generales del Estado, es su obligación. Pero si no consigue un acuerdo en esta Cámara, disuelva las Cortes y convoque elecciones”, le ha dicho la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, durante la sesión de control de este miércoles. En su respuesta, Sánchez, ha proyectado un horizonte político que va, cuanto menos, hasta principios de 2027. “No solamente tenemos que gestionar y culminar con éxito los fondos europeos, que terminan el 31 de diciembre de 2026. Tenemos que culminar la aplicación total y efectiva de la Ley de Amnistía, precisamente para ensanchar de nuevo nuestra democracia, volver a reencontrarnos y abordar los problemas de fondo, los conflictos territoriales que tiene nuestro país”.








