Primero fueron los profesores, después las familias, y ahora las direcciones las que ponen sobre el papel las deficiencias del sistema y sus propuestas de solución. Los responsables de escuelas e institutos han enviado una carta al president Salvador Illa y a la consejera de Educación, Esther Niubó, recopilando las propuestas para mejorar la situación de malestar que viven los centros -y que está derivando en un mes de huelgas- que durante las últimas semanas han ido recogiendo a nivel territorial. La misiva la han firmado un total de 1.343 directores, más de la mitad de los 2.400 de centros de primaria y secundaria. Educación asegura que ha recibido la carta y defiende que, en el marco de la junta de directores, ya se han creado grupos de trabajo para tratar aspectos como el exceso de burocracia, las plantillas o la escuela inclusiva. En el escrito, las direcciones denuncian que están ejerciendo su tarea “en un contexto de falta crónica de recursos y con una sobrecarga de funciones y responsabilidades que se ha convertido en inasumible”. Por ello, considera “urgente” que la Administración atienda sus peticiones, a la vez que piden que los directores tengan un papel clave en la toma de decisiones relacionadas con plantillas, recursos o modelos educativos. “Ya que somos nosotros los que conocemos de primera mano la realidad de los centros”, defienden. Y añaden: “La educación no puede continuar sometida a decisiones improvisadas, cambios constantes y reformas sucesivas sin estabilidad ni consenso”. Las direcciones ven en el aumento hasta el 6% del PIB de la inversión en educación como la clave para solucionar todos los problemas, pero hacen una lista de varias propuestas concretas. La primera tiene que ver con la escuela inclusiva y plantean revisar el decreto que regula este modelo y evaluar “si el despliegue actual permite garantizar el aprendizaje real o si la falta de recursos hace imposible su ejecución”. Asimismo, piden aumentar el personal especializado y mejorar los servicios, como el SIEI o el personal de las escuelas de educación especial. La segunda propuesta está relacionada con la gestión de plantillas; aquí piden recuperar las plazas perfiladas (asignadas a propuesta de las direcciones y no por orden de la bolsa de interinos), que han sido reducidas al mínimo a raíz del pacto educativo firmado en marzo con CC OO y UGT. También solicitan que las sustituciones se cubran desde el primer día, que los equipos directivos se puedan ampliar, según necesidades del centro, que se mejore la retribución de los cargos de coordinación y que exista un “mecanismo ágil” para poder prescindir de aquellos docentes que “no acrediten la competencia profesional necesaria para ejercer la función docente”, entre otros aspectos. En la tercera, las direcciones piden que se regule de forma clara y precisa el perfil de su cargo, especialmente en cuanto al horario laboral para que no se produzca la “disponibilidad permanente” que tienen ahora, además de un “reconocimiento institucional” de la figura del director y más refuerzo de personal administrativo. En cuanto a aspectos pedagógicos, requieren currículos más concretos, reducir los programas de innovación (dejar solo los que se han probado que funcionan) o deshacer la fusión de las asignaturas científicas en bachillerato.A nivel de instalaciones, piden más inversión en mantenimiento y reforma de los edificios, reducir las escuelas en barracones y climatizar los centros. Más plantilla el próximo cursoA las puertas de una nueva huelga general educativa convocada para este miércoles y en plena negociación con los sindicatos para acabar con el conflicto, el Govern ha aprobado un aumento de plantilla de 1.787 personas para el próximo curso, lo que supondrán una inversión de 93,5 millones de euros. Gran parte de ellas -1.068- corresponden a docentes, y de estos casi la mitad -493- deben dar respuesta al crecimiento de la Formación Profesional. Sobre el resto, destacan 400 docentes para la inclusiva y 124 profesores de Matemáticas. A parte de la plantilla docente, también se incluyen 272 dotaciones de personal administrativo y de servicios y 447 de personal de atención educativa, entre los cuales destacan casi 200 integradores y educadores sociales y 200 de educación especial. De hecho, parte de este personal ya fue aprobado hace tres semanas, cuando el Govern dio luz verde a una ampliación de 500 dotaciones para la escuela inclusiva. La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha justificado que una parte de este aumento servirá para dar cumplimiento al pacto educativo firmado en marzo con CC OO y UGT, especialmente para reducir ratios o la burocracia en los centros, aunque no ha detallado la cifra. Y es que hace un año, sin la existencia del pacto, el Govern aprobó un aumento de 1.650 dotaciones. Paralelamente, sindicatos y Educación se han vuelto a reunir este martes y, poco a poco, van acercando posiciones. El Departamento ha hecho un gesto importante, proponiendo la creación de un nuevo complemento salarial para todos los docentes -un punto que reclamaban los sindicatos-, que tendría un importe de unos 35 euros mensuales y se empezaría a cobrar ya este año, con la posibilidad de revisarlo al alza en 2029. Asimismo, Educación se ha abierto a reconocer la deuda de los sexenios (recortados en 2012), aunque sin concretar plazos. A la salida del encuentro, Educación ha hablado de “elementos de acercamiento importantes”, mientras que los sindicatos valoran positivamente la propuesta, aunque todavía consideran el importe insuficiente. Con todo, y a la espera de una nueva reunión este miércoles, los sindicatos mantienen el calendario pendiente de dos semanas de huelgas, que incluyen dos convocatorias que afectan toda Cataluña: este miércoles y la última jornada, el 5 de junio, a modo de traca final, a la que también se han añadido las universidades.
Los directores de escuela redoblan la presión a Illa, en pleno conflicto educativo, denunciando una “sobrecarga inasumible”
El Govern aprueba un aumento de plantilla de 1.787 personas para el próximo curso













