Continúa la crisis educativa en la Comunitat Valenciana. Este jueves, centenares de equipos directivos de colegios e institutos se han concentrado a las puertas de las Corts Valencianes con el objetivo presentar su dimisión en bloque ante la consellera de Educación, Carmen Ortí. La acción, anunciada como ultimátum el pasado lunes, se produce en el noveno día de una huelga indefinida que mantiene las negociaciones rotas y las posturas entre sindicatos y Administración más alejadas que nunca.

El testimonio de los directores presentes, ante una situación “insostenible” y la “falta de respeto” del Gobierno valenciano, dibuja un mapa de la educación pública marcado por la precariedad material y el agotamiento psicológico. Desde el entorno rural, Jaume Olmos, director del CRA (Colegio Rural Agrupado) Benavites-Quart de les Valls, justifica la renuncia por “dignidad y responsabilidad”, y denuncia que su alumnado convive con instalaciones de 1955 en condiciones “deplorables”. Una realidad compartida por Irene Rial (CEIP Tirant Lo Blanc de Albalat dels Tarongers) y Adam Badenes (CEIP Monteolivete de València), quienes alertan sobre obras interminables y edificios antiguos sin climatización ni mantenimiento básico. “Hay alumnos que no se atreven a ir al baño porque las condiciones son deplorables; estamos poniendo parches para tapar las carencias de la Conselleria”, relata Olmos.