Lo repiten incesantemente: “No es solo el salario, que también”. Los profesores de la Comunidad Valenciana que llevan en huelga indefinida desde el pasado 11 de mayo explican que cada vez se enfrentan a aulas más complejas con los mismos recursos, incluso con menos, y que así no llegan. Historias como la de varias docentes de Valencia que explican a este diario como han llegado a hacer “placajes” en la puerta a sus alumnos con necesidades especiales para evitar que se escapen mientras intentaban atender al resto de la clase. “Si se enfadan, empiezan a destrozarlo todo y tienes que solucionarlo, por lo que los otros 17 niños se quedan desatendidos”, explica la docente.Otra compañera, de su misma zona de trabajo, cuenta que cada día siente que desatiende a los otros niños porque deben encargarse de quien más lo necesita. “Si no llego a tener especialistas o gente de apoyo, no sé qué me hubiera pasado este curso. Porque si estoy sola siento que desatiendo a los niños sin necesidades o, a veces, lo siento al revés. Ese es mi dilema en el aula”, cuenta otra de las maestras, que al mismo tiempo trabaja en la misma clase con alumnos que presentan rasgos de altas capacidades así como otros con dificultades de adaptación porque no conocen el idioma. 10 días de huelga indefinidaEducación sitúa en el 19% el seguimiento del paro de los docentesLos docentes valencianos llevan en huelga indefinida desde el pasado 11 de mayo. Ayer, muchos reenviaban por redes sociales un vídeo en el que docentes jubilados, que ya hicieron la huelga del año 1988, empoderan a los actuales a seguir luchando. “Vale la pena, ánimo”, “os animo a que aguantéis, se pueden conseguir las cosas”, “continuad, no tiréis la toalla, esto es cuestión de fuerza” son algunos de los mensajes que expresan los profesionales. La Conselleria de Educación cifró ayer el seguimiento de la huelga del profesorado en el 18,64%. De nuevo, fue en la provincia de Valencia, la de mayor peso poblacional, donde el seguimiento fue mayor (19,96%), seguida por la de Castellón (18,46%) y Alicante (17,15%).La inclusión en el aula es uno de los puntos del acuerdo en el que no llegan a ponerse de acuerdo sindicatos de Educación y la Conselleria que dirige Carmen Ortí. El acuerdo unitario de negociación que presentaron los sindicatos, su 'carta a los Reyes Magos', pedía un incremento de especialistas en pedagogía terapéutica, audición y lenguaje y orientadores, además de personal de administración y servicios, según las “necesidades reales” de cada centro. No quieren que se les asigne por el número de matriculados, sino atendiendo a la casuística de cada centro educativo. Y todos tienen historias para explicar. En el mismo epígrafe piden dotación de plantillas estructurales según las necesidades reales de cada centro con una previsión de horas ajustada a final de curso o el impulso a la co-docencia y el refuerzo educativo. “Si estoy sola siento que desatiendo a los niños sin necesidades especiales o, a veces, lo siento al revés”, explica una docente”Estamos mejor que hemos estado antes en inclusión, porque tenemos un decreto de inclusión, pero no hay recursos”, explica otro docente, en este caso de Secundaria, que reconoce que el documento se queda corto para la “complejidad de la realidad que tenemos en el aula”. El decreto 104/2018 sobre los principios de equidad e inclusión en el sistema educativo valenciano se aprobó en 2018, pero desde la Conselleria de Educación se reitera que este no dotó de fondos el decreto, a diferencia dl actual gobierno valenciano, que “afirma su inversión económica para atender las necesidades del alumnado”. Estos días, en plena vorágine de protestas, la directora general de Innovación e Inclusión Educativa, Xaro Escrig, presente en las negociaciones con los sindicatos, ha destacado que “la inclusión educativa es una prioridad para este Consell (...) Hemos pasado de 56 aulas creadas en la legislatura anterior a 118 en la actual, una respuesta histórica para ofrecer la mejor atención al alumnado con necesidades educativas especiales. También en el día a día de los centros hemos incrementado los recursos para la orientación académica y profesional del alumnado, situando a la Comunitat Valenciana como la autonomía con una menor ratio de orientadores de todo el Estado”. Y explican que de las 118 aulas para alumnos con necesidades en centros ordinarios (Aulas UECO) previstas, 82 se han puesto en marcha en los dos últimos cursos y otras 36 entrarán en funcionamiento en el curso 2026-2027. Con esta actuación, la Comunitat Valenciana alcanzará en 2027 un total de 373 aulas UECO.Sin embargo los docentes lo perciben como insuficiente. La propuesta de Conselleria incluye la creación de 135 nuevas plazas de Audición y Lenguaje respecto al curso pasado, pero los sindicatos creen que esta medida no garantiza un aumento estructural de los recursos. Conselleria propone la creación de 135 nuevas plazas de Audición y LenguajeLa sensación es similar en los centros de educación especial (EE) que listan sus necesidades, empezando por “el poco personal que tenemos” para diversidad e inclusión. Apuntan a aulas masificadas, falta de formación real del docente y lamentan que la inclusión de estos perfiles en aulas ordinarias no es real porque el especialista sale del aula para acompañar al alumno y deja solo al tutor en el aula. “Hay centros con agentes de seguridad o con una dotación extra para afrontar problemas de conducta porque lo más importante es la seguridad en los centros”, explica una de las docentes que trabaja en uno de estos centros EE. “Nuestros alumnos tienen sistemas de comunicación alternativos, como por ejemplo el uso de tablets, y generalmente hasta que la tablet llega... Tarda dos años en llegar. Las familias que pueden la compran, pero la que no... Las ayudas de Conselleria tardan mucho en concederse...”, lamenta esta otra docente. En las zonas rurales también señalan una situación similar. “Los especialistas no pueden atender todas las horas que no tocan, se tienen que repartir”, cuenta otra docente, que critica cómo faltan alumnos con necesidades especiales por diagnosticar, las sustituciones se ralentizan y eso acaba perjudicando en el aula, que “no puede seguir su desarrollo habitual. Tenemos que sacar a los alumnos fuera porque hay veces que no podemos ni leer un cuento”, explica otra especialista, maestra de apoyo. Situaciones complejas, “cada vez más”, que los docentes piden tener también en cuenta. Es por ello que añaden el “inclusiva y segura para todos” cuando claman por la “educación pública, de calidad y en valenciano”. Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital