Después de once jornadas de huelga indefinida y multitudinarias movilizaciones, con decenas de miles de docentes en las calles, la Conselleria de Educación y los sindicatos presentes en la mesa de negociación —los convocantes del paro (STEPV, CCOO, UGT y CSIF) y ANPE, que secundaba la huelga— han encarado la quinta reunión que pretende desencallar el conflicto laboral y poner fin a un paro indefinido que ha marcado el día a día de las últimas semanas en la Comunitat Valenciana. La voluntad de ambas partes, según han expresado públicamente, es alcanzar un acuerdo definitivo. La reunión ha comenzado con un clima de optimismo previo por ambas partes, que confiaban en llegar a buen puerto en las negociaciones después de que la semana pasada las posturas se presentaran muy alejadas.
La negociación ha comenzado por las ratios, tal y como exigieron los más de 40.000 profesores y maestros que participaron en la consulta pública impulsada por STEPV, CCOO, UGT y la Coordinadora d'Assemblees Docents del País Valencià. Educación ha propuesto fijar 22 alumnos por aula en Infantil y Primaria y 25 en la ESO, con el compromiso de llevar a cabo la reducción independientemente de si se aprueba o no la ley estatal. El secretario autonómico, Daniel McEvoy, acepta calendarizar la propuesta para concretar las fechas, así como bajar el número de alumnos por aula UECO (Unidad Específica en Centro Ordinario), aunque sin precisar partidas presupuestarias. La Conselleria también explica que las ratios de enseñanzas no obligatorias —a excepción de Bachillerato— se deberían tratar en una mesa específica. No obstante, al no haber acuerdo, el departamento educativo ha apuntado que el martes presentará un cuadro detallado con las propuestas.
















