Este lunes se ha quebrado la unidad de acción de los cinco sindicatos educativos presentes en la mesa de negociación con la Conselleria de Educación: STEPV, CCOO, UGT, CSIF (convocantes de la huelga indefinida) y ANPE (que secunda el paro).

Estas dos últimas plataformas, que representan aproximadamente al 30% del profesorado valenciano, se han descolgado de la postura común para rubricar la propuesta de mejora salarial del Gobierno valenciano; una oferta que prácticamente no varía respecto a la última que plantearon y que había sido rechazada por unanimidad. Esta división debilita la posición de fuerza que hasta ahora habían demostrado los docentes, reflejada en movilizaciones en las que han participado miles de personas prácticamente cada día desde que empezó la huelga el pasado 11 de mayo.

El planteamiento del departamento que dirige la consellera Carmen Ortí pasa por una subida salarial de 200 euros en tres plazos: un primer aumento de 75 euros el próximo curso, otro de la misma cuantía en 2027 y un tercer incremento de 50 euros —negociable y ampliable— en enero de 2028. Además, ofrece tres días de libre disposición (dos lectivos y uno no lectivo), desconexión digital y teletrabajo o trabajo fuera de la sede.