La presencia de un microorganismo habitual en la microbiota intestino est� relacionada con niveles m�s bajos de glucosa e insulina en sangre y un medicamento contra la diabetes tambi�n favorece el aumento de este par�sito, que adem�s podr�a estar vinculado a un envejecimiento celular m�s saludable, seg�n un estudio que aporta nueva evidencia cient�fica al papel de la microbiota intestinal en el organismo.Un equipo del Institut d'Investigaci� Biom�dica de Girona Dr. Josep Trueta (IDIBGI) establecen una relaci�n entre la presencia de Blastocystis, un microorganismo habitual en el intestino, con un mejor estado de salud del metabolismo de la glucosa. El art�culo, publicado en la revista cient�fica Clinical Nutrition, aporta nuevas evidencias sobre el papel de la microbiota intestinal en la regulaci�n del metabolismo y abre nuevas v�as para la investigaci�n en la prevenci�n de enfermedades como la diabetes tipo 2.Los resultados de la investigaci�n muestran que una mayor presencia de Blastocystis se relaciona con niveles m�s bajos de glucosa e insulina en sangre, dos indicadores clave del control del az�car y del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.El estudio* tambi�n incluye datos de un ensayo cl�nico en el que un tratamiento con metformina, un medicamento habitual para reducir el az�car en sangre, se vincul� con un aumento de Blastocystis, lo que sugiere que una mejor regulaci�n de la glucosa podr�a favorecer su presencia, se�ala el IDIBGI en un comunicado.Blastocystis es un microorganismo muy com�n presente en el intestino que desde a�os se asocia a problemas digestivos y cuyo papel en la salud humana es objeto de debate cient�fico. En algunos casos, las personas que lo tienen no presentan ning�n s�ntoma, lo que recientemente ha llevado a replantearse si es un organismo perjudicial o si realmente, en determinadas circunstancias, podr�a ser un indicador asociado a una mejor salud intestinal."La evidencia sugiere que podr�a mejorar la homeostasis de la glucosa, aunque tambi�n se considera un hecho asociado al estilo de vida", se�alan los autores en el estudio. "Adem�s, algunos subtipos parecen tener un impacto beneficioso, mientras que otros perjudican la salud del hu�sped". El par�sito y la blastocistosisEl Blastocystis es un parásito microscópico unicelular que puede vivir en el tracto digestivo. Los investigadores no comprenden del todo su papel como causante de la enfermedad, si es que cumple alguno. Algunas personas que experimentan diarrea, dolor abdominal u otros problemas gastrointestinales tienen organismos del género Blastocystis en sus heces, pero lo más habitual es que vivan en el tracto digestivo de una persona sin causar daño.Estos microparásitos se puede transmitir a través de los alimentos o del agua o por contacto con las heces humanas o de animales. La infección por Blastocystis, llamada blastocitosis, generalmente es más común en personas que viven en países en vías de desarrollo, o viajan hacia estos, y en personas que trabajan con animales.El Blastocystis en humanos se supo identificar como una única especie, el Blastocystis hominis. Los investigadores han descubierto diversas variantes, tanto especies diferentes como cepas diferentes de una misma especie. El nombre científico que se usa hoy es Blastocystis spp, una abreviatura que significa "múltiples especies".Según estudios científicos, Blastocistis sp. es uno de los pocos parásitos entéricos con una prevalencia que a menudo excede el 5% en la población general de los países industrializados y puede alcanzar el 30-60 % en las regiones de bajo ingreso. Tal y como indican otras fuentes, en ciertos países desfavorecidos hasta el 100% de la población podría estar infectada por este parásito en prácticamente cualquier momento dado.Este parásito se encuentra con asiduidad en personas inmunocomprometidas (pacientes con virus de inmunodeficiencia humana (VIH)/síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o cáncer) y con mayor riesgo de contraer Blastocystis sp. También se ha encontrado infección en personas con contacto cercano con animales, ya que múltiples seres vivos actúan como reservorio y extienden el parásito en el entorno a través de las heces.Todavía se debate si Blastocystis hominis causa infección en el ser humano o, si en su defecto, es un microorganismo comensal que puede (o no) habitar en el tracto gastrointestinal humano sin generar mucho problema. Hasta el 50 % de las personas infectadas pueden ser portadores asintomáticos durante meses o años, lo que pone en debate la real capacidad infecciosa de este parásito.Fuente: Clínica Mayo, VivoLabsCon el objetivo de llegar a establecer conclusiones al respecto, los investigadores se han centrado en la relaci�n entre Blastocystis spp. y los par�metros del metabolismo de la glucosa, para lo que analizaron m�s de 1.900 muestras basadas en los perfiles metagen�micos de secuenciaci�n de microbiota intestinal de cuatro cohortes independientes. "Los resultados muestran que la presencia de Blastocystis se asocia de manera consistente con niveles m�s bajos de glucosa e insulina en sangre, factores clave para evaluar la salud metab�lica y el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2"."Esta asociaci�n podr�a ser un indicador de un buen control de la glucosa y, en general, de un mejor estado de salud metab�lica", se�ala Jordi Mayneris-Perxachs, jefe del grupo de investigaci�n en Medicina y Biolog�a Integrativa de Sistemas del IDIBGI y autor principal del estudio.Tambi�n analizaron datos de un ensayo cl�nico (estudio MEIFLO) con personas diagnosticadas de diabetes tipo 2 en tratamiento con metformina, entre los que tambi�n se encontraron mayores niveles de Blastocystis en el intestino, lo cual refuerza la idea de que la mejora metab�lica puede favorecer su abundancia. "Observamos que la homeostasis de la glucosa podr�a determinar la abundancia de Blastocystis spp. en el intestino y no al rev�s, bas�ndonos en datos de ensayos cl�nicos que muestran que la metformina (no el placebo) aument� la abundancia de Blastocystis spp. en pacientes con DM2 de diagn�stico reciente", se�alan los investigadores en el estudio.Asimismo, han establecido una relaci�n entre Blastocystis y la longitud de los tel�meros, estructuras celulares que se consideran indicadores del envejecimiento biol�gico. "En general, los tel�meros m�s largos se han relacionado con un mejor estado de salud celular. En este sentido, la presencia de Blastocystis tambi�n podr�a estar vinculada a condiciones que favorecen un envejecimiento celular m�s saludable, abriendo una posible l�nea de investigaci�n sobre el v�nculo entre microbiota, regulaci�n de la glucosa y envejecimiento biol�gico", se�ala el comunicado.La relaci�n directa entre Blastocystis y la longitud de los tel�meros coincide con las asociaciones inversas observadas entre los niveles de glucosa y la longitud de los tel�meros, y entre los niveles de glucosa y Blastocystis. Proponemos que Blastocystis podr�a estar asociada con un metabolismo de la glucosa saludable y, potencialmente, servir como indicador de una mejor salud metab�lica."Es interesante ver c�mo se replantea el papel de microorganismos como Blastocystis, sugiriendo que lo que antes se consideraba potencialmente perjudicial podr�a, en realidad, estar asociado a indicadores de un envejecimiento m�s saludable y una mayor longevidad, abriendo nuevas v�as para comprender mejor este proceso", afirma Jos� Manuel Fern�ndez-Real, jefe del grupo de investigaci�n de Nutrici�n, Eumetabolismo y Salud del IDIBGI y del CIBERObn y jefe de Endocrinolog�a del Hospital Universitario Doctor Josep Trueta, catedr�tico y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Girona e investigador ICREA Academia.Tambi�n destacan que no todos los tipos de Blastocystis se comportan de la misma forma. As�, algunos subtipos concretos, como el ST1 y el ST4, se relacionan de manera m�s clara con niveles m�s bajos de glucosa e insulina, lo que indica que la diversidad de este microorganismo puede ser clave para comprender mejor su papel en la salud humana.A falta de nuevos estudios y ensayos cl�nicos que ayuden a entender mejor el papel de este microorganismo, los investigadores apuestan por seguir identificando otros microorganismos intestinales potencialmente implicados en problemas metab�lico o para dise�ar estrategias de prevenci�n y tratamiento m�s personalizadas.*En colaboraci�n con la Fundaci�n para el Fomento de la Investigaci�n Sanitaria y Biom�dica de la Comunitat Valenciana (Fisabio)Clin Nutr. 2026 Mar 28;61:106647. doi: 10.1016/j.clnu.2026.106647