Nuestro alberga un ecosistema complejo repleto de miles de millones de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos en nuestro sistema digestivo. Esta diversidad, conocida como microbiota intestinal, se ha convertido en un actor clave en la sintonía de nuestra salud en general, con especial atención a la digestiva. El intestino es una bulliciosa zona donde tienen lugar la digestión, la absorción de nutrientes y el control inmunitario y se encuentra en el corazón de esta ‘magia’ microbiana.
La microbiota intestinal actúa como una especie de orquesta que opera en numerosos procesos fisiológicos, y nunca descansa, billones de ‘habitantes’ trabajan sin descanso día y noche. Y, pese al tamaño diminuto de virus, hongos y otros microorganismos, son aliados poderosos para una buena salud y una función inmunológica óptica.
Microbiota, un complejo ecosistema con infinidad de funciones
La microbiota intestinal es el conjunto de todas las bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que viven en el intestino. Contrariamente a lo que muchas personas creen, no todas las bacterias son una amenaza para nuestra salud. Si bien la palabra bacteria puede tener una connotación negativa, la gran mayoría son microorganismos simbióticos, es decir, les proporcionamos un hogar y alimento y, a cambio, realizan funciones esenciales que el cuerpo humano no puede llevar a cabo por sí solo.














