C. Garc�a MadridActualizado Mi�rcoles,

junio

17:00Hay lazos que conectan el microbioma -esa comunidad de bacterias, virus, hongos y otros microorganismos que habita, entre otros lugares del organismo, en nuestro intestino- con el c�ncer de colon. Distintas investigaciones han se�alado el papel de estos microbios con los que convivimos tanto en la incidencia como en el pron�stico de la enfermedad, si bien todav�a es mucho lo que se desconoce sobre el alcance y las circunstancias de este impacto. Una nueva investigaci�n alumbra esta semana un poco m�s esa v�a, al identificar una clara firma microbiana asociada al c�ncer de colon. Este nuevo trabajo, publicado en el �ltimo n�mero de la revista Cell Host and Microbe, es una de las investigaciones m�s extensas y completas realizadas hasta la fecha, que ha analizado datos de casi 6.800 muestras de microbioma intestinal. Para saber m�sSeg�n explican los autores del an�lisis en la revista cient�fica, la mayor�a de los estudios sobre el tema que se hab�an llevado a cabo hasta ahora ten�an un tama�o peque�o y utilizaban distintos m�todos de secuenciaci�n, lo que hac�a complicado encontrar patrones en la microbiota que pudieran asociarse al c�ncer de colon en distintas cohortes. Para tratar de superar este escollo, estos cient�ficos -un consorcio internacional liderado por investigadores del Laboratorio Europeo de Biolog�a Molecular (EMBL por sus siglas en ingl�s)-, tomaron 27 estudios previos, que englobaban los datos de 6.779 perfiles de microbioma intestinal, y volvieron a analizar sus datos. Adem�s, a�adieron el estudio de 906 muestras de tejido intestinal, con el objetivo de comparar el microbioma presente en heces con el que se pod�a localizar directamente en tejido tumoral. Mediante una nueva metodolog�a computacional, analizaron las diferentes muestras y dise�aron un algoritmo dise�ado para distinguir entre microbiomas asociados y no asociados al c�ncer. Esta estrategia les permiti� identificar una firma microbiana, un conjunto de patrones en el microbioma, asociada con la existencia de la enfermedad. Esa firma permit�a establecer una asociaci�n con el tumor en distintos tipos de cohortes, con distintos tipos de an�lisis y ante diferentes edades de diagn�stico. De cualquier manera, los investigadores reconocen que en el estudio realizado esta firma no era �til para identificar lesiones precancerosas cuando se analizaba el microbioma presente en heces. "Es una limitaci�n importante", apunta Michael Zimmermann, l�der de grupo en el EMBL y uno de los primeros firmantes del art�culo. Este dato sugiere que "se necesitan estrategias con m�s sensibilidad, an�lisis de datos m�s grandes o combinaciones con otras medidas antes de que las herramientas basadas en el microbioma puedan contribuir a una detecci�n de lesiones precancerosas de forma temprana", ha se�alado el investigador en un comunicado. Al estudiar qu� tipo de patrones de alimentaci�n se correlacionaban con la firma microbiana identificada, los investigadores comprobaron que las dietas bajas en fibra eran las que mostraban una mayor influencia. Este hallazgo, subrayan, refuerzan la idea de que una alimentaci�n deficiente en el consumo de fibra puede favorecer el desarrollo de un microbioma asociado con el c�ncer colorrectal. El trabajo tambi�n volvi� a se�alar el papel de las bacterias de la familia Fusobacterium, que se han asociado en repetidas ocasiones con el c�ncer colorrectal, apuntando especialmente a la subespecie Fusobacterium nucleatum. Si bien la firma identificada todav�a no puede utilizarse como herramienta de diagn�stico o como m�todo para detectar de forma precoz la existencia de lesiones precancerosas, este patr�n abre el camino a conocer mejor la relaci�n entre el microbioma y el c�ncer y puede servir de base para el desarrollo de modelos de predicci�n de riesgo y detecci�n temprana, se�alan los cient�ficos.