Bajad las armasEl 'zapaterazo' puede provocar m�s s�ndromes de abstinencia que la hero�naEl ex presidente Jos� Luis Rodr�guez Zapatero.EfeActualizado Lunes,
mayo
22:52El zapaterazo est� sometiendo a la izquierda a un volumen insoportable de disonancia cognitiva. Es una enfermedad autoinmune, una revuelta del pastor contra las ovejas, algo as� como si un ej�rcito de tunos armados de tenedores gigantes se pusiera a rayar las vidrieras de la catedral de Le�n. La no izquierda no entiende ese dolor, porque jam�s ha idealizado a un gobernante tan nefasto como Jos� Luis Rodr�guez, pero para entender a sus paisanos del otro lado del muro le bastar�a imaginar, qu� s� yo, a Mayor Oreja brindando con Josu Ternera en una herriko de Azpeitia, o a Rajoy detenido por menudeo de hach�s en Lavapi�s. El opio de la izquierda es la superioridad moral, y a todos esos yonquis del dedito levantado la UDEF les acaba de detallar la clase de mierda que estaban consumiendo. Por eso el zapaterazo puede provocar m�s s�ndromes de abstinencia que la hero�na.Yo deseo aliviar el tormento cognitivo de mis amigos progresistas. As� que he concebido un posible argumentario a modo de metadona moral. La contorsi�n es sencilla: consiste en salvar la inocencia de Zapatero a base de cimentar su estupidez. Su invencible ingenuidad. Diremos entonces que el ex presidente no es un c�nico, capaz de reconocer fuera de c�mara que le conven�a la tensi�n social, sino un iluminado al que el exceso de luz le imped�a distinguir las sombras.As� considerado, Zapatero no puede hacer nada malo a sabiendas. Incluso es posible -por qu� no, Patxi- que solo haya sido un juguete en manos de sus hijas, que ya son mayorcitas y amantes del riesgo, no solo est�tico. Al c�ndido padre cada jugosa comisi�n le serv�a para acelerar el colapso del capitalismo mediante la explotaci�n de sus contradicciones internas: amasar joyas contradice la supervisi�n de nubes, y as�. Pero �l no deja de ser un hombre providencial, enviado por la Historia para redimir al mundo de pr�cticas neoliberales. �C�mo? A trav�s de un entramado societario santificante que volv�a blanco lo negro. Los an�lisis relevantes de ZP no eran ingenier�a financiera sino el tacto de Midas: un hermoso don que troca la sabidur�a en collares de esmeraldas, hipotecas liquidadas y chal�s pajareros.Hay dos formas de corromperse. Por la v�a del mal consciente que delata a Santos Cerd�n cuando ordena silencio a Koldo. Y luego est� la de Zapatero, que es la v�a del bien inconsecuente. Un bien que sobrevive a su negaci�n en las obras. Un bien antropol�gico que profesan los peores chorizos de todos.














