Correr la millaNo es solo un ex presidente. Es el soporte moral del sanchismo, el hombre que despert� a la militanciaJose Luis Rodriguez Zapatero, ex presidente del Gobierno.AP PhotoActualizado Martes,
mayo
12:01Audio generado con IAZapatero lleva ya demasiado tiempo conduci�ndose por la vida con la estrategia del preimputado. Todas sus declaraciones recientes han de ser interpretadas desde esa ansiedad. La raz�n de tales angustias es que no hay pasatiempo m�s sencillo que el de unir la l�nea de puntos y hace tiempo que todos los puntos del caso est�n a la vista. Si hoy Zapatero est� imputado es por algo m�s que la l�gica aplastante: el juez habr� recabado un material que aporta solidez a lo que un cerebro elemental puede concluir solito. Zapatero y sus hijas cobraron unos honorarios inexplicables de una compa��a que ten�a como cliente a Plus Ultra. Al due�o, su amigo, le encontraron un documento que establec�a una comisi�n por lograr el rescate p�blico de la aerol�nea. Plus Ultra llevaba en p�rdidas desde 2015, no cumpl�a ni un solo requisito que permitiera considerarla estrat�gica y a An�lisis Relevante no se le conoce otro beneficio que el que le reportan estas operaciones. La l�gica ya indicaba que a Zapatero no le pagaron por su sabidur�a como consultor, sino por su influencia como lobista. Ahora sabemos que adem�s de la l�gica, hay indicios que apuntan a ello.La consternaci�n por la imputaci�n por graves delitos de un ex presidente es comprensible. Pero no es solo un ex presidente. Es el soporte moral del sanchismo, el hombre que despert� a la militancia para alcanzar en las pasadas generales una minor�a suficiente con la que bloquear el Gobierno.Lo que en realidad se dirime en los juzgados es si estamos ante una deriva o una norma. Parece m�s bien lo segundo. Un caso es una anomal�a, tres casos representan una desgracia, todos los hombres del presidente componen una cultura. Zapatero era un ex presidente risue�o y discreto, que hac�a gala de un retiro ejemplar como contador de nubes. Volvi� a la pol�tica y lo hizo como el m�s desacomplejado defensor de todo lo que representaba S�nchez. Lo que parece es que la corrupci�n es el rito de paso del sanchismo. Uno no puede considerarse del todo sanchista hasta haberse implicado en un buen enjuague.La portavoz socialista Montse M�nguez ha evacuado un mensaje. �No parar�n�, dice. Tiene una relaci�n tortuosa con la gram�tica. Quiere decir �no pararemos�. Elevar�n el tono de la campa�a por el descr�dito de la Justicia hasta ajustarlo a la importancia del sujeto investigado. Zapatero es muy importante: as� ser� de estridente el grito de lawfare.












