Pocas figuras políticas dividen como el expresidente Zapatero. Su gestión y su legado, leídos desde un lado u otro, parecen referirse a dos hombres distintos. Para la derecha, es el arquitecto de la ruptura, el principal responsable de haber resucitado los rencores guerracivilistas y dinamitado los consensos de la transición. Juan Karita / Ap-LaPresseLa izquierda, en cambio, le acredita el fin de ETA, la ampliación de derechos civiles y sociales –la ley integral contra la violencia de género y el matrimonio entre personas del mismo sexo, entre otros–, y dos hitos: la retirada de las tropas de Irak nada más asumir la presidencia, fiel a su promesa, y la creación de la UME, una institución muy valorada por los ciudadanos. Para sus contrarios, ese final del grupo terrorista se compró con concesiones políticas que acabaron legitimando proyectos rupturistas. Desde ese espectro lo que menos se le perdona son los pactos con el separatismo, la miopía optimista que le impidió calibrar la seriedad de la crisis financiera del 2008 y, sobre todo, el acercamiento a la Venezuela de Hugo Chávez, con venta de material militar incluida.Sánchez queda tocado: pierde, tras la derrota en Andalucía, un puntal moralRecuerdo que nada empañaba la visión positiva que tenían de él mis conocidos durante los años que viví en Bruselas, entre el 2008 y el 2011. Los italianos, sobre todo, lo veían como un referente europeo en derechos civiles y lo comparaban, para bien, con Berlusconi.Ahora su imputación por tráfico de influencias lo ha convertido en el primer expresidente del Gobierno de la democracia española investigado formalmente por corrupción. Sánchez queda tocado: pierde, tras la derrota en Andalucía, un puntal moral. Lo que Zapatero llamaba mediación ha quedado ensombrecido como afán de lucro . Cría fama y échate a dormir: será difícil que su nombre no quede asociado ya con tratos opacos y comisiones millonarias.El auto del juez Calama dibuja un engranaje que sus protagonistas llamaban boutique financiera. El centro neurálgico, supuestamente, era la oficina de Zapatero en Ferraz. El juez ha trazado en torno a dos millones de euros hasta el expresidente y la sociedad de sus hijas. El auto nace de una zona gris : la de un país sin regulación sobre lobbies para expolíticos. Ahora hay un proyecto de ley general sobre grupos de interés paralizado en el Congreso. Hay indicios de que el problema aquí, además, se llama 1%.