El juicio al sacerdote de 36 años que, presuntamente, drogó, agredió sexualmente y grabó en vídeo a cuatro mujeres en su domicilio entre 2014 y 2018 ha comenzado este lunes con la declaración de la denunciante, su expareja (que descubrió los vídeos en un disco duro), así como de las cuatro víctimas, cuyos testimonios se han realizado a puerta cerrada para proteger su intimidad. Está previsto que el acusado declare ante los magistrados de la Audiencia Provincial de Málaga el próximo viernes.

La Fiscalía pide para Francisco Javier C., ordenado sacerdote en 2017 y conocido como Padre Fran, una pena de 72 años de prisión, multa de 12.400 euros y que abone 300.000 euros a cada una de las víctimas en concepto de responsabilidad civil por los presuntos delitos de abuso sexual con penetración, lesiones y revelación de secretos, con las agravantes de abuso de confianza y alevosía.

En el juicio es parte también la Diócesis de Málaga, a la que pertenecía el acusado cuando ocurrieron los hechos, como posible responsable civil subsidiaria. En caso de condena estaría obligada a abonar, en su caso, las indemnizaciones económicas que correspondan a las víctimas.

“No me lo podía quitar de la cabeza”

La primera jornada de este juicio ha quedado marcada por la declaración de la mujer que mantuvo una relación sentimental con el cura entre mayo de 2022 y mayo de 2023 y que convivía con él en una casa del Obispado en Melilla, donde estaba destinado.