�Vi las carpetas, clasificadas como un psic�pata (...) Recuerdo cada imagen, tengo pesadillas cada noche�. Esas frases, escuchadas esta semana en la Audiencia Provincial de M�laga, conducen al inicio de la particular ca�da a los infiernos del padre Fran, un cura acusado de sedar, agredir sexualmente y grabar a cuatro mujeres sin su consentimiento, entre 2014 y 2018.La Fiscal�a pide para �l una pena de c�rcel de 72 a�os. Este pasado lunes, su antigua pareja, entre sollozos y oculta detr�s de un biombo, tuvo que recordar las navidades de 2022, cuando un d�a encontr� un disco duro externo en el sal�n de la casa parroquial en la que resid�a Francisco C. V. Por ese entonces, �l estaba destinado en Melilla y hab�a ido a la pen�nsula a pasar las vacaciones con su familia. Las im�genes que encontr� la novia del padre Fran hicieron sentir �miedo� a aquella mujer cuando conect� el disco duro a la televisi�n. Lo primero que vio fue a una chica que ella conoc�a y que daba la impresi�n de estar drogada. Al cura, que no aparec�a, lo reconoci� por sus manos y sus lunares. Hizo una copia del material y lo llev� a la Polic�a despu�s.Seg�n el escrito de acusaci�n fiscal, consultado por EL MUNDO, el sacerdote le introdujo varios dedos por la vagina y el ano a una feligresa a la que conoc�a desde 2012. Presuntamente, la drog� suministr�ndole �xtasis l�quido. El padre Fran est� acusado de abusar sexualmente de otra de las v�ctimas en una vivienda propiedad del Obispado de M�laga, en 2017. All�, tras sedarla, la grab� y la fotografi� en diferentes poses, en ropa interior. Se centr� en la zona vaginal y anal. En una ocasi�n se le vio retirarle el tanga. Hoy, esa mujer sufre un da�o psicol�gico que le ha provocado un trastorno adaptativo.Tambi�n era frecuente que el padre Fran, seg�n sostiene la Fiscal�a en base a las pruebas encontradas en ese disco duro, grabara las nalgas de sus v�ctimas en la playa o en situaciones cotidianas de su convivencia con ellas, ya que con varias de ellas mantuvo una notable cercan�a personal.El citado cura lleg� a agredir sexualmente a una mujer con la que actu� como director espiritual, entre 2011 y 2023, por lo que llegaron a pernoctar juntos en distintos lugares y a realizar viajes en com�n. A esta v�ctima lleg� a penetrarla tanto con los dedos de sus manos como con su pene.POR LA MUERTE DEL PADREOtra de sus v�ctimas fue una mujer que entabl� una relaci�n de confianza con el cura despu�s de la muerte de su padre. El sacerdote se fotografi� y se grab� colocando su pene sobre la boca de la mujer.Este pasado lunes arranc� el proceso contra el citado sacerdote.Aunque se preve�an tres jornadas de juicio oral, este mi�rcoles todav�a no hab�a declarado el acusado. Seg�n fuentes oficiales del gabinete de comunicaci�n del Tribunal Superior de Justicia de Andaluc�a (TSJA), lo har� entre este jueves y ma�ana.La Fiscal�a lo acusa de la presunta comisi�n de cuatro delitos de abuso sexual con penetraci�n, cuatro de lesiones y cuatro delitos continuados de revelaci�n y descubrimiento de secretos. El fiscal tambi�n solicita que se indemnice a cada una de las v�ctimas del p�rroco con 300.000 euros.El testimonio durante el juicio de la antigua pareja del cura, —se conocieron en un bar y, hasta semanas despu�s, ella no supo que �l era sacerdote— tambi�n ha servido para conocer que la mujer intent� denunciar los hechos a las autoridades eclesi�sticas, sin que le hicieran caso: �Me sent� desamparada por la Iglesia, me sent� vac�a. Francisco C. V. ejerc�a como cura de V�lez-M�laga en el momento de su detenci�n. Se encuentra en prisi�n preventiva desde septiembre de 2023.La semana pasada, la di�cesis de M�laga dijo estar dispuesta a asumir econ�micamente la reparaci�n econ�mica del da�o causado a las v�ctimas si el padre Fran resulta condenado por sedar, agredir sexualmente y grabar a cuatro mujeres de su c�rculo de amistades, incluso si los tribunales civiles exoneran al obispado de la responsabilidad civil subsidiaria.�Aunque los tribunales exoneren a la di�cesis de esta responsabilidad civil subsidiaria, y en el caso de que se demostrase que el sacerdote es culpable, esta di�cesis de M�laga, avanzando por el camino iniciado por la Iglesia, est� dispuesta a colaborar tambi�n econ�micamente en la reparaci�n de los da�os producidos�, dijo el obispo de M�laga, Jos� Antonio Satu�.HIJO DE UNA MONJA de clausuraAl padre Fran la fe le ven�a de familia. Su madre fue monja clarisa. Una de sus �ltimas misas la dio en El Burgo, un municipio serrano del interior de la provincia de M�laga, pr�ximo a Ronda.Francisco Javier C. V. naci� en la localidad malague�a de V�lez-M�laga, en 1990. Su madre fue monja de clausura durante m�s de 30 a�os, hasta poco antes de que �l naciera. �Me ense�� la fe desde que era chiquitillo�, confes� el sacerdote en una entrevista a La Opini�n de M�laga. Ella fue un �ejemplo�, a�adi�.Con 18 a�os, ya se hab�a puesto el h�bito de fraile trinitario. A los 23, cruz� el patio del Seminario Mayor de M�laga para comenzar a labrar el proyecto que Dios ten�a para �l. El 24 de junio de 2017, con 27, fue ordenado sacerdote en la Catedral de M�laga y poco despu�s se puso al frente de las parroquias de �lora, Carratraca y Ardales.�No podemos ser sacerdotes de forma aislada�, defend�a en una entrevista publicada en la web de la Di�cesis de M�laga en 2019, ya como sacerdote. �[Hacen falta] Momentos de encuentros los unos con los otros; si somos una familia, tenemos que dedicarnos tiempos donde compartir la vida (...) Tenemos que llegar a la gente, ser cercanos�.En �lora, Carratraca y Ardales, municipios malague�os, este cura estuvo ejerciendo hasta 2021, cuando lo designaron capell�n de la c�rcel y p�rroco de Santa Mar�a Micaela, en Melilla. Ahora reza, pero nadie sabe a qu� Dios. La justicia puede ser su particular purgatorio.
Las carpetas del padre Fran, el cura con novia que violaba y grababa a sus feligresas tras sedarlas con �xtasis l�quido
«Vi las carpetas, clasificadas como un psic�pata (...) Recuerdo cada imagen, tengo pesadillas cada noche». Esas frases, escuchadas esta semana en la Audiencia...











