La Audiencia de Málaga ha condenado a 52 años de cárcel al cura acusado de agredir sexualmente a cuatro mujeres con las que tenía una relación de amistad, tras sedarlas para dejarlas inconsciente; y también por grabarlas. Además, se le impone que indemnice a cada una de las cuatro víctimas con distintas cantidades.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Sala considera probado, tal y como señalaron la Fiscalía y las acusaciones particulares, que representaron a las víctimas, que en el ámbito del desarrollo de actividades religiosas, motivadas por su pertenencia a distintas instituciones, el acusado entabló relaciones de amistad con las cuatro mujeres.

Así, señala el Tribunal, “aprovechando estas situaciones de amistad” con las víctimas, les suministraba una sustancia desconocida, pero que generaban una profunda situación de somnolencia y perdida de conciencia, lo que el procesado utilizaba para “satisfacer sus deseos sexuales, y sin que constara en ningún momento consentimiento de la víctima”.

Se le condena por tres delitos continuados de abuso sexual con penetración, con la circunstancia que agrava la pena de abuso de confianza, y se le impone 12 años de prisión por cada uno de estos delitos, además del alejamiento de estas víctimas durante 13 años en cada caso.