Málaga (EFE).- El sacerdote malagueño de 35 años acusado de sedar y agredir sexualmente a cuatro mujeres entre 2014 y 2018 ha negado los hechos y ha asegurado que los vídeos en los que se le ve violándolas son falsos, porque esas situaciones «nunca» se produjeron.
El juicio contra el cura comenzó el pasado lunes en la Sección Primera de la Audiencia de Málaga y durante la sesión de este jueves ha mantenido que la denunciante de los hechos no era su pareja, sino solo una mujer con la que tuvo un «escarceo».
En vista de que negaba los hechos, pese a que en el material gráfico que obra en la causa se le ve la cara y se le escucha mientras agrede a sus víctimas, la fiscal ha pedido al Tribunal que se lo mostrase y al ver las imágenes ha insistido en que no era él ni tampoco la voz correspondía a la suya.
Pese a la perplejidad de la fiscal, el acusado se ha mantenido tranquilo, no ha apartado la vista mientras le exhibían los vídeos pese a su dureza y ha sostenido que ella (en referencia a la denunciante) debió crearlos, por lo que ha dicho que es la que tiene que dar explicaciones.
Para el acusado fue la denunciante quien orquestó su imputación tras manipular ese material gráfico y ha manifestado que «esos hechos no se han dado» y que todo responde a su amenaza de que le arruinaría la vida si no se quedaba con ella.










