Editorial Expansi�nActualizado 19
MAY.
2026 - 10:37La presidenta de la Comisi�n Europea, Ursula von der Leyen, junto al presidente de China, Xi Jinping, en Pek�n el 6 de abril de 2023.Dati BendoEXPANSIONLos planes de la Comisi�n Europea para forzar a las industrias qu�mica y de maquinaria del continente para que diversifiquen sus proveedores presentan interrogantes. Por un lado, avanzan en la idea de Bruselas de determinar la operativa cotidiana de las empresas bajo el pretexto de asegurar la autonom�a estrat�gica de Europa. Una idea loable e inevitable en un contexto de continuas disrupciones en las cadenas de suministros por causas geopol�ticas, pero que no debe convertirse en la v�a para un mayor intervencionismo ni poner en cuesti�n las libertades econ�micas en las que se ha basado el proyecto comunitario en las �ltimas d�cadas. Por otro, puede generar mayores tensiones con China, que ya ha protestado por lo que considera que es una normativa dirigida a limitar la cuota de mercado en el mercado europeo de las empresas de su pa�s. Bruselas alega que las restricciones responden a la limitaci�n previa por parte de Pek�n de la exportaci�n de tecnolog�as clave. Hace menos de un mes, Pek�n ya hizo patente en un duro comunicado su malestar con la Ley de Aceleraci�n Industrial de la UE, al considerar que limitar�a la inversi�n china en sectores estrat�gicos como las bater�as, los veh�culos el�ctricos, la energ�a fotovoltaica y las materias primas cr�ticas. Es parad�jico que algunas de esas restricciones comunitarias vienen forzadas por EEUU, mientras que la semana pasada Donald Trump y Xi Jinping escenificaron pragmatismo para rebajar la tensi�n entre ambos, que incluye mayor cooperaci�n en ciertos �mbitos. Europa debe hacer un complicado ejercicio de equilibrismo geopol�tico.Opini�nEditorialUrsula von der Leyeneconom�a















