“Europa aún no es capaz de implementar la transición verde a gran escala sin aumentar su dependencia de las cadenas de suministro chinas”, ha resaltado este jueves el expresidente del Banco Central Europeo Mario Draghi al recibir el Premio Internacional Carlomagno, que reconoce a personas por su contribución a la unidad europea. La guerra de Irán ha impulsado la estrategia de la Unión Europea para reducir al máximo posible la dependencia de los combustibles fósiles, pero ha desvelado con más intensidad la supeditación de Europa de los minerales críticos y tierras raras que controla China.

No son solo materias primas necesarias para la transición verde (vehículos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas), también son indispensables para sectores como la atención médica, las redes de energía y las telecomunicaciones, ya que son esenciales en productos electrónicos, magnéticos y ópticos así como en semiconductores utilizados en comunicaciones civiles y militares.