La Unión carece de una estrategia coherente para el desafío de la irrupción del gigante económico en la geopolítica de bloques
China está inmersa en una estrategia para transformar el peso de su economía en influencia política. Quiere tener un papel protagonista en el mundo de bloques que se está configurando, ahora que Estados Unidos ha sacudido de forma irreversible el tablero geopolítico al tratar de imponer sus normas y arremeter por igual contra rivales y aliados. Pekín ha pasado a la ofensiva y su p...
residente Xi Jinping está decidido a utilizar todas las bazas que tiene en su mano, de las materias primas a la tecnología, las inversiones o nuevas instituciones multilaterales, para hacer valer su poder. La duda es dónde se va a situar la Unión Europea en el nuevo escenario global y cómo va a hacer valer su modelo basado en reglas, que es la razón de ser misma del proyecto europeo.
La erosión del equilibrio internacional en el segundo mandato de Donald Trump permite a China presentarse como garante de estabilidad y cooperación ante un creciente número de países que se sienten maltratados por Washington o que directamente rechazan el modelo occidental. También emerge con fuerza un creciente bloque que no quiere alinearse y busca alianzas puntuales según sus intereses. A esos, China les tiende la mano mientras Trump les impone aranceles a capricho.







