Por Estrella Pedroza En Morelos persisten extorsiones, desapariciones, homicidios y un clima generalizado de miedo, denunció el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, y agregó que el crimen organizado cobra cuotas incluso “por vivir” en comunidades como Huautla.Durante la XII Caminata por la Paz, el religioso advirtió que “mentir sobre la realidad también es una forma de violencia”.La movilización , realizada este sábado en Cuernavaca, miles de personas participaron en una movilización convocada por la Iglesia católica que partió de la parroquia de Nuestra Señora de los Milagros, en Tlaltenango, y concluyó en el atrio de la Catedral de la capital morelense, donde se realizó el pronunciamiento final.El contingente avanzó integrado por familiares de personas desaparecidas, víctimas de homicidio, organizaciones civiles, parroquias y ciudadanía, en una jornada marcada por consignas por la paz, cantos religiosos y exigencias de justicia frente a la violencia en la entidad.Ya en el atrio de la Catedral de Cuernavaca, al término de la caminata, el obispo Ramón Castro Castro realizó el pronunciamiento central, donde advirtió que en comunidades como Huautla, en el municipio de Tlaquiltenango, el crimen organizado ha impuesto esquemas de cobro que alcanzan incluso a los habitantes por el solo hecho de residir en la zona.“En algunos lugares ya no es solo el cobro de piso por actividades económicas; es por vivir”, expresó al describir un escenario de control territorial que, dijo, ha derivado en desplazamientos, restricciones a la vida comunitaria y afectaciones al tejido social.En ese mismo espacio, señaló que las amenazas contra integrantes del clero han obligado a suspender actividades religiosas en algunas comunidades y a la salida de sacerdotes para proteger su integridad.El jerarca católico cuestionó la narrativa oficial sobre la situación de seguridad al afirmar que “mentir sobre la realidad también es una forma de violencia”, al referirse a la brecha entre los datos institucionales y la percepción ciudadana.Añadió que “nueve de cada diez morelenses viven con miedo”, y ubicó a la entidad en el siguiente posicionamiento nacional en materia de seguridad: