Queridos amigos de El Hombre y la Tierra: Según afirma el líder mundial en fabricación y venta de vehículos eléctricos (EVs), la china BYD, ‘ustedes, vosotros’ van a ser capaces de cargar su coche en cinco minutos en lo que promete ser el ‘trigger’ definitivo para la muerte prematura de los motores de combustión. Así lo anunciaba Financial Times en su portada del pasado jueves. Ya se sabe que del dicho al hecho media siempre un gran trecho, pero parece que la cosa es tan cierta como dicen y su estrategia pasa, de hecho, por impulsar el despliegue geográfico de estos cargadores ultrarrápidos a fin de acelerar dicha transición. Coincide la noticia con otra publicada por el mismo diario que subraya que, en muchas partes del mundo, la penetración de este tipo de coches está llegando a un ‘punto de no-retorno’, si pudiera traducirse de esta manera la expresión ‘tipping point’. El análisis está lleno de datos interesantes, como que una de cada dos matriculaciones que se produjeron en Europa el pasado mes de marzo fue de EV. Un apretón que vuelve a pillar a los productores tradicionales con el pie cambiado, con una renovada apuesta por los híbridos. Poco a poco, el vehículo eléctrico se va aproximando a lo que los expertos han dado en llamar la ‘triple paridad’: coste, rango y carga. No solo eso, si nos atenemos a las proyecciones que realizan esos mismos profesionales, el panorama pinta muy sombrío para los que no se suban, de manera acelerada, a este carro. Y a ver si llegan. Está por ver cómo afecta el cambio de paradigma a las redes de transporte y al suministro eléctrico en general. Cuando lleguemos a ese río cruzaremos ese puente, que es como se hacen, desgraciadamente, muchas veces a nivel político las cosas. Pena, penita, pena. Pero, de momento, la senda de reemplazo parece imparable. Que se lo digan, si no, a Antolín. El abejaruco… Por lo demás, en ‘La Mañana de McCoy’ de esta semana nos hemos entretenido en alguna otra cosa que lo mismo les sirve para liderar la conversación (para estar en la lista, lean hasta el final del post). Empleados atrincherados: cambio tectónico en el mercado laboral. Hace justo una semana que hablamos de talento por aquí. De la imposibilidad de encontrarlo. Pero abríamos la puerta a la esperanza señalando que podíamos estar pasando de un mercado con tensión de demanda a otro con disponibilidad de oferta. Pues bien, Sarah O’Connor apunta con datos en FT en la misma dirección al afirmar que se está pasando de ‘The Great Resignation’ a ‘The Great Hunkering Down’ que aquí, si uno no acuña algo ‘great’, pues como que no es nadie, la verdad. Y ¿qué es lo que dice la buena de Sarah? Pues que… … the latest reading of the "quit rate" -the number of people who left their jobs voluntarily as a proportion of total employment- in US is just 1.9 per cent, the lowest (excluding the pandemic) for about a decade.’ … siendo su explicación la misma que dimos por aquí hace siete días, que tampoco había que ser Einstein para ello… … ’the last time quit rates were this low in both economies, unemployment was higher than it is now. So why are employees so determined to sit tight? For one thing, there is plenty of macroeconomic uncertainty about, from trade wars to real wars, AI included.’ Trabajadores en la trinchera. Parece innegable que el cambio de tendencia, que se vislumbra igualmente en otros países como UK, debería traer consigo una mejora en factores como absentismo, bajas laborales o presencialidad, aspectos que se han disparado desde la pandemia. O lo mismo no, pero tiene toda la pinta. Sería la vuelta a una normalidad perdida frente a una realidad que, pareciendo beneficiar a algunos, perjudica a todos, incluidos los abusadores. Puede que los empresarios empiecen a ver la luz. Claro que, mientras el gobierno sea el primero que protege al caradura… mal vamos. Dicho queda. (post del 12-05-2026) La imposible independencia tecnológica de Europa. Ya que vamos tarde hoy, algo espectacular recién salido del horno del FT. ¿Podemos vivir los europeos sin la tecnología USA? ‘Imposible, imposible’ que diría la chavalería. O no tanto, pero dentro de mucho tiempo y con un periodo de transición largo que nos retrotraería por el camino a muchos años atrás. No sería cuestión de ‘six-seven years’ (más guiño a los mozalbetes) sino de mucho más tiempo. Algo a lo que no estaríamos preparados. El colapso sería (casi) inevitable. De ahí que sea fundamental apostar cuanto antes por proveedores regionales e impulsar el pasaporte comunitario, ‘preferencia nacional’ muy distinta a la que tan demagógicamente se está usando estos días. Porque, si no, al despertar veremos que nos han robado todo, identidad y datos incluidos. Puede, de hecho, que ya sea demasiado tarde. (post del 11-05-2026) Y mientras Amazon, a lo suyo: que se preparen los operadores logísticos. Noticias de esas leemos cruzadas y de repente decimos ‘a ver, a ver’… ‘date, date que aquí hay tomate’. Del WSJ. Resulta que Amazon quiere repetir el éxito de AWS en el mundo de la tecnología y convertirse en líder global en almacenaje y transporte de mercancías. Tiemble Roma. Ya sucede en reparto de ‘última milla’ en naciones como Estados Unidos, donde tiene una cuota de mercado superior al de los operadores tradicionales, y ahora busca serlo en toda la cadena de suministro y para cualquier cliente, venda o no en su plataforma. Y el problema para sus competidores es que cuenta con los recursos y la experiencia necesarias para hacerlo. No se trata, pues, de una ‘boutade’. Así, lo que hasta ahora suponía una parte marginal de sus ingresos totales (ver gráfico) puede dispararse exponencialmente en el futuro en una apuesta, para ellos, razonablemente ‘segurola’ más allá de las dificultades asociadas a su operativa diaria (energía, personal, competencia…). Veremos. De momento, toca al resto agarrarse los machos. Por lo que pueda pasar. (post del 13-05-2026) Post de Amazon Así son las cosas y así se las hemos contado. La semana que viene más y, seguro, mejor. Y si alguno no aguanta hasta el sábado y quiere ‘La Mañana’ cada día en su móvil a primera hora por w’app, que me mande su teléfono por mensaje de Linkedin y le meto en la lista cuando pueda. Porque lo que no se da se pierde. Siempre.