El vicepresidente asegura que España está mejor preparada que el resto de socios por su capacidad de refino, pero reconoce que otros países europeos no tienen tantas reservas y aboga por plantear el asunto en Bruselas

“Hay una preocupación generalizada con respecto al impacto de esta guerra, sobre las consecuencias que pueda tener si se alarga en el tiempo; lo hemos visto también en los informes del Fondo Monetario Internacional”, ha asegurado este jueves el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, desde la sede del Banco Mundial, donde participa en la asamblea de primavera del FMI. Cuerpo se ha mostrado preocupado por el golpe del conflicto sobre la economía si se prolonga demasiado. Y ha advertido sobre el efecto en el sector turístico de la escasez de combustible para aviones. No tanto por las aerolíneas españolas, pues dice que la industria tiene reservas suficientes, sino por las de otros países extranjeros que no tengan suficientes reservas de queroseno.

El cierre del estrecho de Ormuz ha interrumpido buena parte del tráfico del petróleo mundial, el gas licuado y otras muchas materias primas esenciales para la industria química y el sector agroalimentario. “Desde España ya llevamos semanas alertando de esta situación. Junto a otros países hemos puesto sobre la mesa la importancia de parar este conflicto, de impulsar vías diplomáticas para finalizarlo”, ha indicado el nuevo número dos del Gobierno.