Budapest (EFE).- La Hungría gobernada por el ultranacionalista Viktor Orbán se ha convertido en el caso más claro de degradación democrática dentro de la Unión Europea (UE), con estudios internacionales que la describen como una «autocracia electoral» y un país sólo «parcialmente libre».
Desde 2010, cuando Orbán llegó al poder, numerosos índices han registrado una degradación de las libertades civiles, el Estado de derecho, el pluralismo político y la libertad de prensa.
Todo ello, en un proceso gradual en el que Hungría ha dejado de ser una «democracia plena» para convertirse en un régimen «híbrido».
Uno de los indicadores es el elaborado por Freedom House, un centro de investigación estadounidense, especializado en el análisis de derechos políticos y libertades civiles.
Este instituto ha documentado el descenso de Hungría desde la categoría de país «libre» a «parcialmente libre», convirtiéndose en el primer Estado miembro de la UE en perder la condición de «democracia plena».












