La Hungría gobernada por el ultranacionalista Viktor Orbán se ha convertido en el caso más claro de degradación democrática dentro de la UE.

Los comicios del 12 de abril ponen a prueba el modelo nacionalpopulista de Orbán, líder simbólico de los movimientos iliberales

Las elecciones del domingo son un test para Orbán, pero también para la democracia desafiada por sus enemigos internos