La situación en Oriente Próximo preocupa a los diputados, según reconocen en los márgenes de la gran cita política anual del gigante asiático en Pekín
China está aprovechando su gran cita política anual, las llamadas Dos Sesiones, que se celebran esta semana en Pekín, para proyectarse como un remanso de estabilidad en un mundo cada vez más convulso. Pero ni siquiera el guion milimétrico que suele regir este cónclave del legislativo chino ha logrado mantener al margen la última sacudida geopolítica. La escalada de violencia en Oriente Próximo se ha convertido también en un tema de conversación en los pasillos del Gran Salón del Pueblo, el mastodóntico edificio aledaño a la plaza de Tiananmén reservado para los eventos más solemnes. El
n-directo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/internacional/2026-03-04/ultima-hora-del-ataque-de-ee-uu-e-israel-contra-iran-en-directo.html" data-link-track-dtm="">ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán es un problema que “preocupa” a todos y que están ”siguiendo de cerca”, asevera este jueves Yang Debin, diputado por Hong Kong de la Asamblea Nacional Popular, el legislativo chino.
“Creo que China debería proseguir por su propio camino y mantener su propio crecimiento. Será una forma de contribuir de manera indirecta a la estabilidad global”, responde Yang, antes de dirigirse hacia el gran auditorio en el que está a punto de comenzar la sesión plenaria de este órgano con escaso poder fiscalizador y bajo el control absoluto del Partido Comunista chino.













