Un oficial paramilitar chino hace guardia en la Plaza de Tiananmen. EFE/EPA/Andrés Martínez Casares

Pekín (EFE).- China rechazó este miércoles que el comercio sea empleado como arma o como herramienta de presión política, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con cortar las relaciones comerciales con España por su postura ante la guerra de Irán.

La reacción de la segunda economía del mundo se produce un día después de que Trump arremetiera contra el Gobierno español por negarse a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán y asegurara que podría «cortar todo el comercio» con España e incluso imponer un embargo.